RIBEIRA – El sospechoso de agredir a dos senegaleses se vio implicado en la pelea de hace una semana entre dos hermanos que generó un reguero de sangre por el centro de la ciudad

DSC_6143

Tras conocerse la identidad del principal sospechoso de la brutal agresión en la cabeza de Madiop Ndao con un objeto, hoy ha trascendido que ese mismo individuo, que es vecino del lugar de Bretal, en la parroquia ribeirense de Olveira, se vio implicado en la reyerta que se produjo entre dos hermanos en la madrugada del 11 de mayo y que generó un reguero de sangre por el centro de Santa Uxía, del que se estuvo hablando varios días en la capital barbanzana.

DSC_6161

Incluso se fueron conociendo nuevos testimonios que aclaran lo que sucedió. La discusión de esos jóvenes de Oleiros tuvo su origen en una chica a la que el mayor de ellos pudo no darle un buen trato, y el menor se lo recriminó. Fue entonces cuando empezaron a pegarse en la intersección existente entre la Avenida do Malecón y la Rúa Linares Rivas, en donde el menor le pudo morder y causar una lesión en la falange del dedo de una mano a su hermano mayor.

Según algunas fuentes a las que ha tenido acceso “loqueyotedigo”, desde allí se fueron desplazando por la calle peatonal, deteniéndose delante de las escaleras de una entidad financiera, para seguir luego hacia la Praza do Concello de Ribeira, atravesando las calles Santa Uxía y Pérez Galdós. Fue en la esquina de dicha plaza con la Avenida de Rosalía de Castro donde fueron vistos peleándose y donde dejaron de hacerlo, después de que un conductor hizo sonar la bocina para que dejaran de pegarse.

Al parecer, el mayor siguió su camino hacia la parada de taxis, posiblemente, con la intención de marcharse para su casa en la parroquia de Oleiros,`pero fue entonces cuando el ahora sospechoso de agredir a los dos jóvenes senegaleses, Madiop Ndao y Pap Diatta, de 23 y 22 años, respectivamente, le reprochó lo ocurrido con su hermano menor. A partir de ahí se enzarzaron en una pelea, mientras manaba sangre de la mencionada herida en un dedo, de ahí que quedasen bastantes restos de la misma sobre la acera y en una parte de la fachada del bajo de un edificio, concretamente en una cristalera y en la losa de piedra que hay inmediatamente debajo de ese ventanal.

DSC_6129