RIBEIRA – Corrubedo trata de regresar a la normalidad aún con el susto en el cuerpo por el incendio del pasado fin de semana

El fuego cercó por los cuatro costados una vivienda en Teira y el
camping Valverde, que fue desalojado, pudo reabrir sus puertas

P19 F1

P19 F2

“¡Vaia angustia. Foi horrible!”. Con esta exclamación se expresó el matrimonio formado por Josefa Piñeiro Vidal y Joaquín Brión Maneiro, que vio como el incendio registrado a última hora de la tarde del sábado cercó materialmente su vivienda en el núcleo de Teira y que, como sucedió con otros vecinos de esa zona de la parroquia ribeirense de Corrubedo, fueron desalojados hasta que cerca de la una de la noche ya pudieron regresar a sus casas. Esta familia y el resto de la parroquia, que estaba de fiestas el pasado fin de semana, trata de volver a la normalidad, pero no lo tiene fácil, pues el corazón aún les palpita de forma agitada al mirar a su alrededor y ver que lo que antes era verde se tiñó de negro. Esperan que se detenga al culpable “deste cruel atentado” y que sobre él caiga todo el peso de la ley.

Ella recuerda que estaba trabajando en el camping-restaurante Valverde cuando se declaró el incendio y señala que vivieron horas de angustia, especialmente entre las nueve menos cuarto y las diez de la noche, cuando las llamas se acercaron de forma peligrosa a dicho recinto turístico. “No camping deunos a vida o traballo que fixo a pala bulldozer coa apertura de cortalumes, pero co rápido avance das lapas temimos polas nosas vidas e casas, pero sobre todo por esta fermosa paraxe que nos regalou a nai natureza, pese a que está moi descoidado e con abundante broza”, puntualizó la mujer. En lo tocante a su casa en Teira, en la que en el momento del fuego estaban su marido y su hijo, Josefa reconoció que les salvó el cierre perimetral y a que ambos regaron y refrescaron todo lo que era susceptible de ser alcanzado por las llamas. Pese a ello, el salto de cientos de charamuscas de un sitio para otro hizo que entrase en la finca, pero pudieron apagarlo con el agua de mangueras, cubos y todo lo que pudieran tener al alcance.

Con la densa humareda encima, y ante el riesgo de una posible intoxicación, fueron desalojados sin saber si podrían volver, abandonando allí todo lo que tenían. Sus temores aumentaron, así como los de otros residentes en la zona al señalar que les retiraron de allí a los Bomberos para poder proteger la pasarela de madera que va paralela ala carretera de entrada a Corrubedo y que el fuego no saltase al parque natural. Respecto a este último espacio protegido, vecinos del lugar indicaron que su abandono es tal que la maleza se extiende por esa superficie, llegando a afectar incluso a la duna, «que xa parece máis un campo de fútbol que un areal”, puntualizaron. En Teira coincidían en señalar que el Concello de Riveira debe limpiar u obligar a hacerlo.

REAPERTURA DEL CAMPING
El camping-restaurante Valverde, que tuvo que ser desalojado y suspender todas sus actividades en una de sus jornadas de mayor afluencia del año, por coincidir con las fiestas de verano de Corrubedo, ya pudo reabrir sus puertas el domingo al mediodía, empezando a recibir a nuevos clientes y atender solicitudes de reservas. Aunque el incendio fue uno de los temas de conversación más recurrentes, los clientes trataban de pasar página y olvidar cuanto antes lo sucedido. Pero tanto ellos como los recién llegados miraban con tristeza los alrededores y de vez en cuando se alarmaban al comprobar como se registraban reproducciones dentro del perímetro y que llevaron a los medios de extinción de nuevo al lugar de Teira.

El incendio se dio por extinguido a las 4.11 horas de la madrugada del lunes y la superficie finalmente afectada, según las estimaciones provisionales de la Consellería do Medio Rural, alcanzó las 60 hectáreas de monte arbolado y 2,7 hectárea de raso, es decir, un total de 62,7 hectáreas, tal y como ya se avanzó en exclusiva en la mañana de este domingo (9 agosto) desde la redacción de «loqueyotedigo». En este operativo contraincendios participaron en la relación acumulada, según indicaron desde la Consellería do Medio Rural, un técnico, 9 agentes y 22 brigadas forestales, 13 motobombas, dos palas bulldozer, un helicóptero, Bomberos de Riveira y Boiro, el GAEM, Protección Civil de Boiro y Policías Local, Nacional y Autonómica.