A POBRA – La Protectora Moura da a conocer el terrible caso del perro Snoopy

La asociación protectora Moura nos envía este comunicado que debe hacer reflexionar a todos…

Todos y cada uno de los perros abandonados por sus dueños tienen una triste historia detrás. Han tenido que sufrir el desprecio, el abandono y la soledad de ser tratados como muebles viejos por parte de los que ellos pensaban que eran sus familias.  Los perros no son personas, son mucho mejores que eso. Los perros tienen sentimientos, sufren, se ponen tristes, se deprimen y, en algunos casos extremos, se dejan morir y nunca jamás vuelven a confiar en la raza humana. No me extraña. Primero mantienen la esperanza de que vuelvan a por ellos, porque sus cabecitas no conciben que su familia los pueda dejar abandonados a su suerte. Los días pasan, no se mueven de su sitio por si vuelven a por ellos, su familia no los encuentra. A medida que pasa el tiempo se van dando cuenta de que nadie va a volver a buscarlos y entonces caen en una depresión. Todos y cada uno de ellos. Mirad a los ojos de un perro abandonad y decidme que veis reflejado… sólo la tristeza de su alma. Por suerte, algunos recuperan con amor y muchos mimos la fe y encuentran buenas familias que los quieran para siempre.

Snoopy es uno de esos perros. Llevaba ya muchos días abandonado, porque el estado en el que lo encontramos era lamentable. Deshidratado, desnutrido, con el pelo largo, enmarañado y lleno de porquería y barro. Además, vimos que cojeaba y pensamos que lo habían atropellado. Nada de eso. Por si no fuera bastante con dejarlo tirado a su suerte, Snoopy recibió un disparo en una pata y tenía el hueso completamente destrozado y soldado alrededor del proyectil. No sabemos cuánto tiempo llevaba así, pero seguro que mucho. No sabemos cuantísimo dolor tuvo que pasar malviviendo en el monte con un disparo. Pensamos que su patita quedaría inútil, ya que del dolor no podía ni rozar el suelo. Se operó y aunque el veterinario nos decía que Snoopy iba a tener cojera crónica… nada de eso. Se recuperó al 100% porque tenía unas ganas inmensas de jugar, correr… de vivir.

Luego, una vez recuperado, lo llevamos a castrar y aquí es donde entra en juego el papel de su casa de acogida. En principio iba a ser sólo una semana para recuperarse de la operación. Hasta ese momento Snoopy había pasado por una casa de acogida (para recuperarse de la primera operación) y por el canil. Pero pasaron los días y descubrimos que la otra perrita del canil estaba preñada, y no pudo volver allí. Una semana se convirtió en dos, y luego en tres, y en cuatro… La persona que lo acogía se fue de viaje y se lo llevó con ella. Pero ahora ya no puede aguantar mucho más así. Sigue en acogida, pero vive en un piso minúsculo con otra perrita y un gato. Estamos segurísimos de que si no fuera por la falta de espacio, Snoopy ya habría sido adoptado por ella. Snoopy se lleva bien con perros y gatos, es de tamaño pequeño, cruce de caniche y snauzer, tiene sobre 2 años y está acostumbrado a vivir en piso. Con su camita y un rincón es feliz. Se porta genial en casa, no ladra, hace sus cositas fuera, cuando va de paseo obedece cuando le llamas… que más os podemos decir de él…

Su acogida está desesperada y no podemos dejarla tirada, necesitamos otra acogida para Snoopy o mejor aún, su adopción. Si quieres conocerlo no lo dudes y contacta con nosotros en el teléfono 881 163 821. Te enamorarás de él.

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