BOIRO – La inspección del camping de Mañóns hace sospechar que el fuego se inició en una caravana

La unidad Criminalística de la Guardia Civil trata de determinar el origen del fuego, sin descartar que fuese accidental


Después de que los dueños del solar ubicado a los pies de la playa de Mañóns, en el que se sitúa el camping de la asociación Fatisán, manifestase que el fuego que redujo a cenizas seis caravanas era intencionado casi al 100%, este miércoles parecía que las cosas no estaban tan claras. Esta última es la primera conclusión que se puede extraer del trabajo desarrollado en esa instalación por un equipo especializado en incendios de la unidad de Criminalística de la Guardia Civil de A Coruña. Lo mismo se podría decir sobre el origen del fuego, ya que se apunta la posibilidad de que empezase en una de las caravanas más próximas al bar, posiblemente en la que tiene los hierros del remolque más doblados, y no en el citado edificio hostelero, que ya no contaba con suministro eléctrico al dejar de funcionar.

Aunque la mujer que alertó del incendio indicó que ardía el bar, se cree que el incendio ya estaba muy avanzado y que las llamas se propagaron hacia el bar, pero sobre todo hacia las otras caravanas que había en la parte de atrás, siendo ayudadas por el fuerte viento. La causa aún es desconocida y se sigue trabajando en todas las hipótesis, aunque tras la primera inspección -se prevé que siga hoy- se apunta a un posible hecho accidental. Oficialmente no trascendió ningún adelanto del informe que se elaborará en función de lo extraído este miércoles y lo que se obtenga este jueves, pero se apunta a una batería con la que funcionaban electrodomésticos de una caravana como posible origen del fuego. De hecho, en alguno de ellos, como una nevera, había latas de bebidas que se estarían guardando allí para mantenerlas frías, lo que hace pensar que había corriente.

Durante alrededor de tres horas, el equipo especializado en incendios del instituto armado estuvo pisando la zona afectada por las llamas. Tras una inspección ocular, centró buena parte de su trabajo de investigación en las zonas donde se ubicaban las dos caravanas más próximas al edificio que hasta hace tres años dio cabida a un bar, que también sufrió daños en el incendio. Se desescombró algún punto concreto en busca de restos de un acelerante del fuego, pero sus gestos apuntaban a que no hubo resultado. Eso si, dejaron unos guantes de látex depositados en ese sitio, lo que indica que es uno de los puntos calientes a investigar.