A POBRA – Logran evitar que un “supermercado” de la droga acabe por implantarse en otra vivienda de la céntrica Rúa Nova

La alerta de residentes sobre esa actividad provocó la amenaza al inquilino con avisar a la Guardia Civil si no devolvía las llaves

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La alerta vecinal logró evitar que un “supermercado” de la droga acabase por implantarse en otra vivienda de la céntrica Rúa Nova, una calle en la que la Guardia Civil logró erradicar poco antes uno de los principales puntos de venta de sustancias estupefacientes de la zona y que surtía a consumidores de A Pobra y localidades de los alrededores. Hace unas semanas que residentes en esa parte de la villa pobrense hicieron pública su preocupación por el hecho de que el problema que ya venían denunciando, y que provocó la reacción de la Benemérita, se trasladase a otro inmueble situado unos metros más abajo. Además, pusieron en conocimiento de la propietaria sus sospechas sobre la presunta actividad ilícita que allí se ejercía.

Al parecer, fue un vecino de unos 22 años el que inició los trámites para alquilar esa vivienda, pues quería independizarse. Aunque la propietaria le dio a entender que la casa precisaría de  unas reformas para hacerla habitable, el joven accedió argumentando que él era un manitas y que se encargaría de ello. Aunque el muchacho había empezado a meter sus cosas en la vivienda tras entregarle la dueña las llaves de la misma, afortunadamente no llegó a firmar el contrato de arrendamiento, pues el inquilino argumentó que tenía algún problema para pagarle. Sin embargo, los vecinos empezaron a ver “cosas raras” y pusieron a la dueña sobre aviso de que allí podría haber gente que vendiera droga, pues no hacía más que entrar y salir gente del inmueble.

Nada más recibir ese aviso, contactó con el joven para indicarle que tenía que hablar de manera urgente con él de un problema muy gordo. Al decirle de que se trataba, el muchacho respondió que era falso, pero cuando ella le replicó que para su tranquilidad iba a llamar a la Guardia Civil para que comprobase que todo estaba en regla y quedarse tranquila, o que por el contrario le devolviera las llaves. Su reacción inmediata fue la de quedarse callado, para acto seguido le solicitó un par de días para vaciar la casa, además de para buscar otro sitio donde dormir. Curiosamente, hace unos días, un individuo conocido como “Papá Pitufo”, que supuestamente vende droga, se interesó por esa casa, pero la dueña no aceptó.

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