RIBEIRA – Evita que una joven se arroje al agua junto el rompeolas del muelle

Hoy es de los días en que me siento muy orgulloso de uno de mis amigos. aunque no voy a decir su nombre, al leer estas líneas sabe que me refiero a él. Lo que verdaderamente os importa es lo que sucedió. Eran alrededor de las ocho y media de la tarde de este sábado, 2 de abril, cuando mi amigo se dirigía en su coche hacia el bar O Porto, ubicado en la zona del muelle comercial de Ribeira. Al pasar por las inmediaciones de la gasolinera ubicada a la entrada vio a una muchacha tumbada en el rompeolas y la escuchó llorar. Por ello, detuvo su vehículo y bajó del mismo para dirigirse a ella. La joven sufrió una crisis de ansiedad, al parecer debido a que le dejó su pareja. Mi amigo le pidió que saliera de ese lugar pues corría el peligro de caerse y entonces ella empezó a arrojarse al agua, pero mi amigo la pudo coger por el aire y logró salvarle la vida. Ahora es mejor no pensar en lo que habría sucedido si mi amigo no llega a pasar por allí en ese momento, pero a buen seguro que el final habría acabado en tragedia. La intervención de mi amigo, que me atrevo a califica de heroica, continuó instantes después con la llegada de una ambulancia del 061, que la trasladó al centro de salud para que recibiera la atención que precisaba. A mi amigo no me queda más que felicitarle por su acción. Y a la muchacha que estuvo a punto de perder la vida, desde “loqueyotedigo” no nos queda más que  que no se le vuelva a ocurrir hacer eso y que piense que la vida es maravillosa como para perderla por un mal momento, y que seguro que le quedan muchas alegrías por delante, pero que sepa también que se va a encontrar con obstáculo y decepciones, pero todo eso forma parte de la vida.