PORTO DO SON – Investigan un posible caso de violencia de género en Xuño

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Quizás llegue muy tarde para daros información sobre la aparición de los cadáveres de una mujer, Rosa Rego Rodríguez, de 57 años, y de un hombre, Pedro P.P., de 50 años, en el domicilio que compartían en la parroquia sonense de Xuño. Las obligaciones laborables me han impedido ponerme a escribiros toda la información que me ha ido llegando durante la jornada en relación a este trágico suceso ocurrido en una zona que no me es propia. No se descarta que se pueda estar hablando de un nuevo caso de violencia de género, aunque en el Juzgado y la Guardia Civil están a la espera de las autopsias a ambos cuerpos para poder determinar ese extremo. Se cree que ambos pudieron haber fallecido unos de días antes de haberlos encontrado, pues parece que habían iniciado un proceso de descomposición.

Se trató de un suceso del que se tuvo conocimiento después de que un hermano de la mujer, Juan Manuel Rego, que vive en la localidad Cacabelos, en la comarca leonesa de El Bierzo, alertó a la Guardia Civil de su lugar de residencia, pues no era capaz de contactar con su familiar desde hace varios días. Ayer por la tarde se pudo ver al hermano de la fallecida en el lugar del luctuoso suceso. Los agentes de la Benemérita de dicho puesto se pusieron en contacto con sus compañeros del puesto de Porto do Son, que fueron los que a primera hora de la mañana de este viernes se desplazaron hasta la vivienda de la mujer, localizando sus restos mortales en el jardín de la parte posterios y a los pies de una ventana abierta a unos tres metros de altura, mientras que el cadáver del varón fue encontrado en una habitación de la casa.

Según relataron algunas fuentes, el cadáver de la mujer apareció en el exterior de la vivienda y presentaba algunos golpes, y se investiga la posibilidad de que pudo precipitarse por una ventana, bien porque ella se cayó o porque la tiraron, así cono si los golpes era accidentales o propinados por alguien; mientras que él fue hallado en una habitación del interior del inmueble y con una supuesta ingesta abundante de medicamentos. Ambos eran vecinos de Xuño, donde convivían  y no constan denuncias previas por violencia sexista, por lo que tampoco había ningún tipo de orden de protección o alejamiento. El Juzgado Número 1 de Noia se ha hecho cargo de la instrucción del caso, y su titular considera necesario aguardar a conocer los resultados de la autopsia para concretar si es un caso de violencia de género. Los cuerpos sin vida de la pareja fueron trasladados a Santiago de Compostela para realizarles la autopsia durante este fin de semana.

El alcalde, José Luis Oujo, manifestó que, por el momento, hay pocos datos sobre las circunstancias que rodean a la muerte de los integrantes de esta pareja, que no presentaban signos aparentes de heridas de arma. El Concello sonense se mantiene a la espera de recibir informaciones de la unidad de la Policía Judicial de A Coruña que se ha hecho cargo de la investigación y que ha dedicado muchas horas a inspeccionar el lugar de los hechos. Al lugar se desplazaron un buen número de medios de comunicación para informar de los sucedido, así como vecinos del entorno para saber lo que había pasado.

El suceso causó una gran consternación entre los vecinos de este tranquilo lugar del sur de la provincia coruñesa, que no tenían noticias de que la pareja se llevase mal, aunque la relación con el resto del vecindario no parecía ser muy frecuente. Muchos de los que conocían a la mujer recordaban que Rosa Rego era viuda y que a partir del 21 de enero de 2013 vivió unos momentos muy duros con la muerte de su hijo, Jacobo Hernández Rego. El vástago, que en aquel momento tenía 25 años, se encontraba enrolado en el barco “Sefi G” cuando sufrió un golpe de mar en el momento en que estaba faenando en el litoral de Aguiño, en una zona indeterminada entre la Isla de Insuabela y el bajo de Concheiriña. En aquel naufragio sobrevivió el patrón de la embarcación, Juan José Bermúdez Romay “Pateño”.