BOIRO – Arrecian las críticas al no priorizarse el reparto de la vacuna entre contactos con el niño fallecido por meningitis

P19 F1

Familiares de los chiquillos y de otras personas que tuvieron un contacto más íntimo con el niño boirense de 13 meses que falleció el domingo en el Clínico de Santiago como consecuencia de una meningitis, expresaron su malestar por el hecho de que no se pensase en ellos para priorizar el reparto de la vacuna Bexsero. Esas críticas arreciaron poco después de difundirse por parte de la Consellería de Sanidade la información de que se confirmaban parte de las sospechas sobre la causa de la muerte del menor, pero sin precisarse el tipo de cepa concreta que la causó, y puntualizó que existe la posibilidad de que no se sepa nunca. Sin embargo, la sintomatología clínica hace pensar que la bacteria que causó esa patología y, consecuentemente, la muerte del chiquillo fue el meningococo “B”.

Aunque reconocen que ya recibieron el tratamiento de quimioprofilaxis establecido para estos casos, el malestar entre quienes tuvieron una relación estrecha y prolongada con el niño se produce ya que no se les ha tenido en cuenta para encabezar las listas que se elaboraron en las farmacias para venderles o suministrarles las dosis que deben recibir, y que por el contrario se elaboren por orden de solicitud de las mismas. Precisaron que en Boiro se vive una situación excepcional a ser el lugar de donde era el niño que sufrió la infección bacteriana y falleció, por lo que debió establecerse otro protocolo, máxime teniendo en cuenta que hay problemas de abastecimiento de la vacuna que hasta el pasado 31 de septiembre sólo se suministraba en los hospitales.

Por otro lado, consideran que el Servicio Galego de Saúde (Sergas) debería tener una reserva de este tipo de vacunas para situaciones como la que se ha dado estos días, para poder facilitársela a las personas que pudieron ser contagiadas con el meningococo “B”, y que lo contrario es un grave error. Añadieron que otro tipo de respuesta posiblemente habría evitado la alarma social que se ha generado en la zona.

Por otro lado, en la guardería A Galiña Azul de O Saltiño, a la que iba el niño fallecido de meningitis, se ha recuperado la normalidad y sólo faltan los chiquillos que están enfermos con otras patologías. De hecho se apuntó que esta escuela infantil no fue el lugar donde el niño se contagió, pues llevaba días sin acudir a ese centro debido a que tenía fiebre, y se cree que la falta que le pudo provoca ese estado de salud pudo ser el que contribuyó a que sufriera la infección bacteriana.