BOIRO – La Fiscalía solicita seis años de cárcel para un profesor de guitarra por unos supuestos cotamiento a una niña de doce años

El Ministerio Fiscal solicita una condena de seis años de cárcel para un profesor de guitarra, que impartía clases en el local parroquial de la iglesia de Santa Baia, de Boiro, y que está procesado por un delito de abusos sexuales, en concreto, por tocamientos a una menor de edad cuando él tenía 61 años. El juicio oral está previsto que se celebre el próximo viernes, 25 de septiembre, en la sección sexta de la Audiencia Provincial, después de que en su instrucción se hiciera cargo el Juzgado Número 1 de Ribeira.

Agentes de la Guardia Civil de Boiro arrestaron a ese hombre en la segunda quincena del mes de mayo de 2012, después de que los familiares de una chiquilla de 12 años  le denunciasen por ese motivo. En un primer momento se hizo cargo del caso la titular del Juzgado Número 2 ribeirense, que es la que estaba en servicio de guardia y dictó un auto de puesta en libertad, aunque le impuso una orden de alejamiento de 150 metros con respecto a la chiquilla con la intención de no interferir en el transcurso de la investigación, tal y como solicitó inicialmente la fiscal. El imputado, después de defender su inocencia en su declaración en el cuartel de la Benemérita, mantuvo la misma postura ante la magistrada para negar tajantemente su implicación en esos hechos delictivos. La juez entendió en ese momento que no hacía falta presumir la necesidad de otras medidas de protección, según informaron fuentes a las que, en su momento, tuvo acceso este periódico.

Los familiares de la niña tuvieron conocimiento a través de la pequeña y poco antes de presentar la denuncia de que hacía unos días supuestamente fue víctima de esos tocamientos en su partes más íntimas en el entorno de la iglesia parroquial de Santa Baia, en donde presuntamente coincidieron al salir de una clase a la que acudían ambos al formar parte del coro de voces de la misma. Entre las pruebas presentadas por la Guardia Civil y sumadas a las diligencias, se incluyeron las ropas que llevaba la menor en el momento en que supuestamente ocurrieron los abusos sexuales, el correspondiente informe médico y fotos del lugar donde sucedieron los hechos denunciados e investigados.

EL IMPUTADO DIJO QUE LA RELACIÓN ERA BUENA
El ahora procesado hizo referencia en su primera declaración judicial a la actitud de la niña hacia él como profesor, y que la relación entre ambos era buena. Ese profesor reconoció una posible riña que le pudo realizar a esa alumna y que, por miedo a que su maestro le dijera algo a sus padres, ella pudo contraatacar de esa manera, denunciándolo por esos supuestos tocamientos.