RIANXO – El perro del joven desaparecido siguió un rastro desde el coche a la carretera, pero no condujo a nada concreto

DSC_0360

PCHECHU F4

Transcurridas casi las cuatro primeras horas desde que se localizó el coche accidentado en el monte de O Araño y de confirmarse la  desaparición de Carlos Ordóñez Burés, se decidió utilizar en la búsqueda a su perro pastor alemán. Dos voluntarios de Protección Civil lo llevaron hasta el coche, en cuyo interior y exterior había manchas de sangre, y desde ahí empezó a seguir un rastro hacia la carretera por la que circulaba el Kia Sportage antes de salirse de la misma, pero unos metros más adelante pareció perder ese rastro, aunque siguieron con él por varios sitos de la parroquia, pero sin resultado.

De hecho, se apuntó que pudo salir a la carretera andando por un camino en el que había algunas huellas, pero esa circunstancia no se pudo dar por confirmada, y no de descarta que pudiera seguir cualquier otro camino del monte, pues conocía bastante bien esa zona por la que iba moto con compañeros. De hecho, estos últimos siguieron por esas rutas, pero la búsqueda resultó infructuosa.

Una de las hipótesis que se barajó durante el día fue que el joven salió caminando a la carretera a pedir ayuda o a subirse a otro coche que pudiera ir por la zona. En relación al vehículo, cabe señalar que una grúa de la empresa GAV se encargó de retirarlo del lugar donde estaba, para llevarlo a una de sus naves, en donde permanecerá por si es necesario analizarlo.