RIBEIRA – Un coche recién aparcado en la cuesta de A Mámoa cae por un terraplén de 7 metros y su única ocupante sale ilesa

La conductora, que se había bajado segundos antes, sospecha que pudo fallar una pieza del freno de mano

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Un Skoda Octavia con placas de matrícula C-3262-CG cuya propietaria y conductora, Begoña A.R., de 41 años, lo había estacionado en torno a las diez de la noche del viernes en un margen de la Rúa Nueve de Agosto, en la cuesta ribeirense de A Mámoa, acabó precipitándose, tras atravesar toda la calzada, por un terraplén de unos siete metros de altura. En su interior iba como única ocupante y en el asiento de copiloto su madre, Manuela R.R., de 69 años, que resultó ilesa. La víctima relató a “loqueyotedigo” que, debido a que su puerta estaba bloqueada, tuvo que salir por la del conductor y luego “trepei a gatas” por el talud, agarrándose a la maleza que había en la zona.

La conductora había salido a acompañar a un amigo de su hijo para recoger ropa para pasar la noche en su casa. Del mismo modo, y pese a que Begoña A.R. le dijo a su vástago que esperase por ellos dentro del coche, finalmente también los acompañó, librándose de verse implicado en ese siniestro. Después de entretenerse algo más de lo esperado, volvieron hacia el lugar donde dejaran el Skoda Octavia, que ya no
estaba, y que su madre remataba de escalar por el terraplén, sin un sólo rasguño. Fue entonces cuando avisaron a la grúa para que acudiera a retirar el automóvil de la zona donde cayó, pero esa labor la tuvieron que retrasar hasta ayer por la mañana.

Al lugar se movilizaron la Policía Local, que cortó el tráfico,
desviándolo por la zona de Fafián y el Monumento durante los trabajos que realizó una empresa con la grúa y una pluma para retirar el coche siniestrado que, según indicó su propietaria, aparentemente sólo tenía rotos los espejos retrovisores. Del mismo modo se movilizó a los Bomberos de Ribeira, desbrozaron y eliminaron la maleza que cubría el coche por completo y habilitaron un espacio para que la grúa pudiera trabajar en la recuperación del turismo siniestrado. La dueña del vehículo manifestó que la probable causa de que el coche se desplazase
pudo estar en un fallo en alguna pieza del freno de mano. Varios vecinos dijeron que afortunadamente no pasaban coches cuando el Skoda Octavia cruzó la vía, pues de lo contrario se podría hablar de una desgracia.

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