SUCESOS – Madiop Ndao, un querido jugador del Atlético Ribeira, fue brutalmente agredido en la cabeza después de mediar en la pelea de un compañero, que también resultó herido

madiop 2

madiop 1

El jugador del Atlético Ribeira Madiop Ndao, de 23 años y natural de Senegal, se encuentra convaleciente de las graves heridas que sufrió en una brutal agresión registrada en torno las seis de la madrugada del sábado, tras mediar en la pelea en la que se vio implicado un compañero de piso, que también recibió un botellazo en una oreja y que le provocó una notable brecha, de la que manaba abundante sangre, por lo que le tuvieron que aplicar varios puntos de sutura, al igual que al querido deportista. Aunque por lo de ahora ninguno de los dos presentó la correspondiente denuncia formal sobre esos hechos, la Policía Nacional de Ribeira ya es conocedora de los mismos, después de que desde el Hospital do Barbanza le dieron traslado del ingreso de una persona agredida. De hecho, ya le tomaron declaración a las víctimas en el complejo asistencial ubicado en Oleiros.
Según comentó uno de los agredidos, Papa Diatta, de 22 años y también natural de Senegal, eran las seis menos diez de la madrugada del sábado y regresaba de rezar en la mezquita musulmana ubicada en la zona del Monumento hacia su vivienda en la céntrica Rúa Pérez Galdós. Cuando le faltaban 5 metros para llegar al portal de su domicilio, fue abordado por un individuo de entre 25 y 27 años, de complexión delgada y bajito, al que no conocía y que estaba “completamente borracho”. De hecho, recuerda que no era capaz de entenderle lo que le decía pues no articulaba palabra alguna con sentido, ademáis de que no le prestaba mucha atención, pues lo único que quería era ir para su piso a descansar.
Aunque Papa Diatta pasaba del joven, este era muy insistente y acabó poniéndole una mano en el pecho, en una actitud provocadora. Le dijo que no le entendía nada y le pidió que se quitara de su camino, pero entonces el otro empezó a apretarle aún más con la mano en el pecho y acabó por golpearle en la cabeza, a la altura de una oreja, con un botellín de cerveza que llevaba en la otra mano en la cabeza. Como le empezó a brotar sangre por los cortes que tenía en la oreja se enfadó mucho y fue cuando, reconoce, decidió defenderse y le dio un puñetazo en la cara y también empezó la sangrar, por lo que en ese momento intervino su hermano menor, que se encontraba junto a él y una muchacha, pero nada más atacar la Diatta, este último le golpeó en la nariz.
Papa Diatta sospechó que habían podido llevar algún arma u otro objeto con el que agredirlo, por lo que fue a su casa en busca de su compañero Madiop Ndao, que llegó a la capital barbanzana hace cuatro años y medio después de que el Atlético de Madrid lo trajera para España. El defensa lateral del club ribeirense, que se encontraba durmiendo, bajó para tratar de calmar las cosas y decirles que pararan la reyerta, pero los adversarios no parecían calmarse, pues estaban muy perjudicados. De hecho, Papa Diatta relató que el hermano mayor rompió de un puñetazo el cristal de la ventanilla delantera de un coche aparcado en las inmediaciones y que lo tentó con la ventanilla trasera de una patada, pero sin éxito.
El oponente de menor edad parecía darse cuenta de que ni los dos hermanos juntos eran capaces de hacerle frente a Diatta, por lo que también le pidió a este último que no le hiciera nada, y se justificaba diciendo que él sólo había salido en defensa de su hermano. Parecía que las cosas se habían calmado y los dos amigos -Madiop y Diatta- marcharon hacia el centro de salud para que le curasen las heridas en la oreja al segundo. Pero, al llegar la altura de la Avenida Rosalía de Castro, frente al edificio del Concello ribeirense, el hermano de mayor edad se plantó delante de Madiop Ndao y, tras pedirle este último que parase de meterse con ellos, el agresor le golpeó con una barra y se echó para atrás, posiblemente con el afán de ir a buscar otro objeto con el que seguir agrediéndole. Diatta cree que era de hierro, pero relató que se partió en dos trozos, lo que hace pensar que, aunque fuese un objeto contundente, podría tratarse de un material bastante más blando. De todas formas, le causó una profunda herida. Ambos llegaron andando al centro de salud de Santa Uxía, y desde allí una ambulancia del 061 procedió a evacuarlos al hospital comarcal.
Las graves lesiones que sufre Madiop Ndao, que además de la región frontal izquierda le afectan a un pómulo, le impedirán jugar el partido de este fin de semana con el Atlético Ribeira, aunque ya no podía hacerlo al tener que cumplir un partido de sanción al completar el ciclo de cinco tarjetas amarillas. A la espera de una valoración médica más completa y pendientes de su evolución, se desconoce si podrá estar disponible para próximos encuentros, aunque en estos momentos lo más importante es la recuperación tanto física como mental del bravo futbolista tras sufrir la mencionada brutal agresión.
Por otro lado, el hecho de que ni Madiop Ndao ni Papa Diatta conocieran a los dos hermanos que la emprendieron a golpes con ellos podría dificultar su identificación y localización. Sin embargo, algunas fuentes indicaron que alguno de ellos pudo llegar a reconocer a la joven que los acompañaba, y su testimonio puede resultar decisivo para determinar de quienes se trata. Sobre la posibilidad de que lo ocurrido tenga que ver con racismo, Papa Diatta manifestó que no piensa en esa posibilidad, y que le tocó a él y a su compañero como le pudo pasar a cualquier otra persona ante la que los agresores se interpusieran en su camino. Las investigaciones podrían resultar decisivas en este y otros aspectos.