RIBEIRA – Alertan de un barco amarrado al puerto que se fue escorando y al que le entró agua

Se sospechó que tenía una vía de agua, pero se descartó y se comprobó que fue por un cabo que se le había enganchado

 

Una persona que se encontraba en la madrugada de este sábado en el puerto de Ribeira, a la altura de las chabolas del edificio de Portos de Galicia, alertó en torno a las 3.45 horas sobre un pesquero que estaba amarrado en esa zona del muelle se encontraba bastante escorado, aunque desconocía las causas que originaban esa incidencia. Se trataba del “Illas Cíes”, del que se sospechó que podría sufrir una vía de agua que causase esa incidencia. Hasta el lugar del suceso se movilizaron las patrullas de guardia nocturna de las Policías Local y Nacional, así como la lancha “Salvamar Sargadelos”, perteneciente al servicio de Salvamento Marítimo. Del mismo modo, se avisó al patrón mayor de la Cofradía de Pescadores de Ribeira, José Antonio Pérez Sieira “Rubio”, y al patrón del barco que estaba afectado por la referida situación.

Según indicó algún testigo, el pesquero Illas Cíes”, que tenía otro barco abarloado -”Basoco”-, se iba escorando cada vez más y le estaba entrando gran cantidad de agua por ese costado, especialmente con la subida de la marea, llegando a temerse que pudiera acabar volcando o hundiéndose. Se llegó a sospechar que pudiera haber sufrido una vía de agua, por lo que la tripulación de la embarcación Salvamar Sargadelos fue a comprobarlo, pero de la inspección realizada se concluyó que no presentaba ese tipo de incidencia.  Del mismo modo, utilizaron su bomba  de achique para vaciar el agua que estaba entrando en la cubierta por el costado del barco que se estaba escorando.

Según indicó el máximo responsable del pósito ribeirense, poco después se percataron de que un cabo que tenía el pesquero en el referido costado estaba enganchado en una escalera y que era ese el motivo que estaba provocando que el barco se escorase, algo que se iba acentuando con el transcurso del tiempo y con la marea. José Antonio Pérez Sieira, “Rubio” indicó que el cabo del barco que se había enganchado a una escalera se encontraba muy tenso y en torno a las cuatro y media de esa madrugada acabó rompiendo, posiblemente debido a la fuerza que hacía el barco, sin descartarse la endeblez de cabo. Al soltarse el barco de ese punto en el que quedara amarrado, el “Illas Cíes” pudo ser reflotado y regresar a su posición normal. Al final, todo lo ocurrido se quedó en un susto y la incidencia se dio por rematada.

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