BOIRO – El administrador de una inmobiliaria se enfrenta a 4 años de cárcel por vender un piso embargado en la localidad

El administrador de una inmobiliaria se enfrentará a una petición por parte de la Fiscalía de cuatro años de prisión y a y una indemnización de 100.000 euros para los perjudicados por daños y perjuicios morales y materiales, por un delito de estafa, por supuestamente vender en Boiro un piso embargado “de forma consciente y con ánimo de lucro ilícito”. El juicio se celebrará el próximo viernes, día 22 de septiembre, a las nueve y media de la mañana, en la sede compostelana de la Audiencia Provincial de A Coruña.

Según sostiene el Ministerio Público en su escrito de conclusiones provisionales, el acusado había concertado con una persona (M.A.R.) y sus hijos un contrato de compra con fecha del 16 de abril de 2002, siendo el precio de la opción 60.101 euros, derivando luego en la compraventa por el que debía pagar 270.455 euros, a los que hay que restar el precio de la opción que pagó el ahora procesado. Sin embargo, al parecer, la forma de pago pactada y la cantidad “fue incumplida por el acusado”, lo que derivó en que la otra parte interpuso el 29 de junio de 2014 una demanda de ejecución, dando lugar a un procedimiento civil por el Juzgado de Primera Instancia Número 1 de Ribeira.

La Fiscalía señala que en el transcurro de este procedimiento, un auto del 28 de septiembre de 2004 decretó el embargo de la referida vivienda. “Esta vivienda fue vendida por el acusado mediante contrato privado a otras dos personas el 11 de febrero de 2003 por 81.606 euros y la escritura pública de compraventa se realizó el 24 de enero de 2005”, señala el Ministerio Público. Este último precisa que, el acusado les ocultó el embargo a pesar de conocerlo, y que en la escritura pública manifestó ante notario que la finca estaba libre de cargas.

Las Fiscalía indicó que los compradores abonaron en pagos parciales 6.010 euros, y que después del embargo y hasta 2005 la cantidad restante. “Se trasladaron a vivir allí a finales de enero ese último año y dieron de alta todos los servicios, ignorando totalmente la existencia del embargo”, precisó. Y concluye que en 2008 conocieron a través de una empleada de banca que el citado piso fue adjudicado al primer vendedor, M.A.R.

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