RIBEIRA – Afectados por los malos olores del nuevo saneamiento sospechan que más empresas están detrás de ese problema al verter a la red sin predepurar

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Afectados por el problema de los malos olores generados por la nueva red de saneamiento de Ribeira, que se encuentra en fase de pruebas, expresaron ayer sus dudas en relación a que pueda haber alguna empresa más que pueda estar detrás de la emanación de gas sulfhídrico, además de la que se recoge en el informe encargado por el Concello a la empresa Eptisa, que analizó la situación. Así se lo trasladaron en la reunión que mantuvieron en el Ateneo Valle-Inclán cona Marcos Cal, diputado autonómico de En Marea, que volverá a presentar preguntas para su respuesta en el pleno de la Cámara gallega y en comisión, pues la que formuló en su momento no llegó a tiempo para ser tratada en este periodo de sesiones.

Una de las interlocutoras indicó que le había llegado cierta información extraoficial en la que se apunta que a alguna empresa del polígono industrial de Xarás la están multando de forma reiterada desde el año 2002 por verter a la red de alcantarillado sin predepurar. Otro de los presentes agregó que posiblemente a esa fábrica le resulte más rentable pagar las multas que poner a funcionar esa predepuradora, por lo que reclamó que a los reincidentes se les incremente paulatinamente el importe de las sanciones.

Cal indicó que en el presupuesto de la Xunta para 2017 se contempla una partida de 2,2 millones de euros para la EDAR de Ribeira, lo que los presentes en la reunión interpretaron como un reconocimiento tácito de los problemas estructurales de la nueva instalación. En este sentido, le pidieron al diputado de En Marea que pregunte por las actuaciones concretas que se incluyen en esa inversión. Otras cuestiones que surgieron en dicho encuentro fueron la de saber que medidas se van a tomar para restituir la calidad de vida de la que gozaban antes los vecinos y cuando estará resuelto el problema.