A POBRA – Multan con 300 euros e imponen un alejamiento de 300 metros a un furtivo por las lesiones que causó a un guardapesca de la cofradía

El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción Número 3 de Ribeira condenó al pobrense J.E.S.R., alias “Puntilleiro” -no se presentó al juicio oral- a la pena de dos meses de multa con una cuota diaria de 5 euros, así como la prohibición de aproximarse durante seis meses a menos de 300 metros de E.C.V.M., guardapesca de la Cofradía de Pescadores de A Pobra -al que deberá indemnizar con 190 euros-, por considerarlo autor responsable de un delito leve de lesiones. Los hechos de que se le acusa al ahora condenado ocurrieron después de las 19.10 horas del 22 de diciembre de 2015, cuando el denunciado se encontraba en la playa de Os Areal junto a otras dos personas extrayendo marisco de la misma de forma ilegal. Fueron vistos por el citado vigilante, que le solicitó que cesase su actividad, pero la reacción del “Puntilleiro” fue dirigirse al vehículo del pósito y, con E.C.V.M. en su interior, golpeó el coche con el rastrillo que portaba hasta que se le desmontó la herramienta. El guardapesca salió del mismo y le pidió que depusiera su actitud, ante lo que el denunciado se dirigió a él para intentar golpearle con el rastrillo y se enzarzaron los dos al intentar reducirlo el denunciante.

En esa situación, una tercera persona que no pudo ser identificada retiró hacia atrás al vigilante de la cofradía pobrense al tiempo que les de decía “estádevos quietos”, peor “Puntilleiro” trató nuevamente de golpear a E.C.V.M., sin conseguirlo, por lo que acabó marchándose a la carrera  de la playa al tiempo que le dirigió al guardapesca la expresión: “Vaiche a pasar o mesmo que lle pasou ao teu compañeiro, non vas a chegar a fin de ano”. El denunciante explicó en el juicio que con ello “Puntilleiro” aludía a  la situación en la que quedó otro vigilante del pósito tras una agresión que le provocó el coma. Y añadió que el denunciado, al que calificó como uno de los furtivos con conductas más agresivas, ya le había amenazado anteriormente con agredirlo, incluso el mismo día de los hechos por los que fue condenado con ocasión de un decomiso de marisco que le realizó con la intervención de miembros de la Guardia Civil. Además, el denunciante hizo constar las sentencias dictadas el 9 de mayo y el 3 de marzo pasados por las que los juzgados números 2 y 3 de Ribeira, respectivamente, que ya condenaron a “Puntilleiro” por delitos de amenazas proferidas contra ese mismo guardapesca, E.C.V.M.

Como consecuencia de la agresión sufrida, E.C.V.M. sufrió contusiones en la cara externa del muslo y de la pierna derecha y rodilla, por las que precisó de una primera asistencia facultativa, sin tratamiento médico o quirúrgico. Se trató de lesiones que tardaron en curar 4 días, durante uno de ellos estuvo incapacitado para el desarrollo de sus actividades habituales, sin que le resten secuelas. Respecto al testimonio del denunciante sobre lo ocurrido, la juez indica en la sentencia que fue claro, categórico y sostenido en el tiempo sin contradicciones, y se ve corroborado por los informes de los servicios de Urgencias y del médico forense.