RIBEIRA – Un policía nacional y los socorristas rescatan a dos hermanos menores de edad a los que arrastraban las corrientes en la playa de O Vilar

Un policía nacional y los socorristas de la playa de O Vilar rescataron en torno a las siete y media de la tarde de este viernes a dos menores de edad. Según relataron unos testigos, el funcionario destinado en la comisaría de Ribeira y los vigilantes habían estado hablando unos instantes antes de ese suceso sobre lo que suponía la presencia de algunas personas bañándose en la zona de la rompiente de unas rocas próximas al punto donde murió ahogado hace unas semanas un bañista santiagués, natural de Paraguay, de 22 años. Seguidamente, una pareja de socorristas continuó su ronda hacia el extremo más próximo al lugar aguiñense de Couso y la otra subió hasta la torreta de control.

Instantes después, el policía nacional se percató de que había dos niños, que luego se pudo comprobar que eran unos hermanos de Ourense y que tenían 8 y 10 años, que estaban teniendo problemas para regresar a la orilla dela playa, al verse arrastrados por la corriente. Entonces, el agente del Cuerpo Nacional de Policía destinado en la capital barbanzana les hizo indicaciones a los socorristas que paseaban por ese arenal sobre esa circunstancia. Pero, mientras estos últimos recorrían los alrededor de 150 metros lineales que había hasta el lugar del suceso, el agente inició las labores de rescate arrojándose al agua para conseguir sacar a los niños. Al percatarse de lo que estaba sucediendo, también se tiró la madre de los chiquillos, que llevaban casi un mes de vacaciones en la zona.

Afortunadamente, al final, entre el policía y los socorristas lograron rescatar sanos y salvos a los chiquillos, llevándolos primero hacia un lado fuera de la corriente y luego arrastrándolos hacia la arena. Pese al final feliz que tuvo esta incidencia, el niño y su hermana tenían un buen susto en el cuerpo, que no olvidarán fácilmente, y que reacción del policía y de los socorristas evitó que acabase en tragedia. Desde los equipos de salvamento y socorrismo acuático se sigue realizando una labor preventiva y se informa sobre los riesgos que presenta esta playa, sobre todo en algunas zonas señalizadas. De hecho, aunque durante buena parte del día ondeó la bandera verde, en torno a las seis y media se cambió por la amarilla para que los bañistas tuvieran precaución ante la situación de cierto peligro que presentaba el mar.