RIBEIRA – La “caricia” Vicks Vaporub contra la meadas de perros

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Una vecina de la Rúa Novoa Santos, en el barrio ribeirense del Monumento, ha decidido probar otro método para ahuyentar de su propiedad a los perros que le dejan sus meadas en el muro exterior o en la acera que pasa justo por delante de su vivienda. Hasta hace casi dos semanas recurría para ello al sistema muy extendido en la ciudad de colocar botellas de plástico con agua, sobre el que se ha difundido que no tiene ninguna base científica, pero que la gente asegura que funciona. Esta vecina de Ribeira asegura que a ella le iba muy bien con ese método, pero se encontró con el problema de que no tiene donde sujetarlas, por lo que asegura que “las tiraban” y aparecían bastante distancia de su propiedad. Por ello, ha puesto en práctica otra fórmula sobre la que le indicaron que también tiene su efecto sobre las mascotas para que no se acerquen debido a su componentes fuertemente aromáticos. Se trata del Vicks Vaporub,  marca comercial de ese conocido ungüento a base de mentol y eucalipto que se creó con la finalidad de aliviar la congestión nasal y otros síntomas en situaciones de gripe o resfriado. De hecho, uno de los eslóganes que usaba la marca era “la caricia que alivia”.

Pues, alivio es lo que siente esa residente y su familia, Además de descongestionar el pecho y la zona de la garganta, está probado incluso que ayuda a que el gato deje de arañar cualquier superficie que toca o a que se acerquen los mosquitos, pues se alejan al detestar el olor, entre otras utilidades, pero se indica que dejar un frasco abierto en un lugar o untar ese producto ligeramente en alguna zona funciona como elemento disuasorio para que dejen de levantar sus patas y mojen por donde quieren marcar territorio. Esta ribeirense señala que, por el momento, le está funcionando en los lugares en donde lo aplica, en concreto, en la parte inferior del muro exterior de piedra de cantera de su vivienda, pero añade que tiene que hacerlo en varios puntos para que los perros no se acerquen y que si lo hacen lo más mínimo les repele. Añadió que como deje demasiado espacio o el ungüento pierda su aroma, los canes no perdonan y dejan allí sus orines. En este sentido, esta mujer señala que, de todas maneras, prefiere el sistema de las botellas de plástico con agua. Advierte que en el caso del ungüento de mentol y eucalipto se hace necesario aplicarlo en muchos sitios y volver a echarlo cada dos semanas aproximadamente. De todas maneras, está en periodo de pruebas, pero sus efectos ya se empiezan a dejar sentir.

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