A POBRA – Las notables carencias en la Policía Local afectan también a su parque móvil y equipamientos, además del número de efectivos de su plantilla

Las falta de efectivos suficientes de la Policía Local de A Pobra para mantener el servicio las 24 horas del día y los 365 días del año no es la única carencia a la que tiene que hacer frente los agentes municipales de plantilla y los auxiliares contratados como refuerzo en verano. Ni de lejos se acerca a la recomendación que establece la Ley de Coordinación de Policías Locales de Galicia, que establece el ratio mínimo de 1,8 policías por cada 1.000 habitantes. Además de tener que suspenderse guardias nocturnas, hubo turnos en los que los policías realizaron patrullas unipersonales, algo prohibido en otros cuerpos de seguridad por entrañar riesgos, además de que no quedaba nadie para atender la oficina. En estos caso, se hace necesario desviar el teléfono fijo de la base a su teléfono móvil para no quedar descubiertos.

Pero, según pudo saber “loqueyotedigo”, las carencias no se quedan en eso, pues su parque móvil deja bastante que desear. La Policía Local cuenta con una moto tipo scooter de 250 centímetros cúbicos en unas condiciones que algunos califican de “penosas”, pues entre otras cosas se queda sin frenos  cuando se calientan, además de tener algunos fallos en el motor.  Además, parece ser que de los coches patrulla sólo hay uno que reúne las condiciones adecuadas para su uso, pues dos Renault Megane están casi siempre estropeados, uno de los cuales acumula unos 4 meses en el taller, mientras que el Suzuki Vitara “non está para moitas florituras”, señalan fuentes municipales. Y el que verdaderamente está bien, el Renault Megane Scenic, no tiene mampara para trasladar a detenidos. Del mismo modo, tampoco disponen de chalecos antibalas ni de un etilómetro de precisión, por lo que tienen que depender de otras policías para efectuar las pruebas de alcoholemia.

El alcalde, Xosé Lois Piñeiro, manifestó ayer que es consciente de que hay bajas y vacaciones, y que la situación es preocupante, sobre todo por los robos, no tanto por la importancia de lo sustraído sino por la cantidad de esos delitos. Tras decir que con la realización de patrullas no se logra el objetivo de frenar a los cacos, pero para la semana estudiarán con el área de intervención por si se puede ampliar el contrato a algunos de los auxiliares que rematan sus servicios al rematar este mes.