A POBRA – La falta de policías locales provoca la suspensión de algunas guardias nocturnas, una situación que se agravará con la marcha de los auxiliares

La Policía Local de A Pobra se ha visto obligada a suprimir la realización de algunas guardias nocturnas debido a las carencias que presenta su plantilla, ya que en la actualidad cuenta con siete agentes disponibles para patrullar, con el refuerzo de tres de los cuatro auxiliares, pues uno está de vacaciones. Ello se debe a que hay dos profesionales que están de baja de larga duración y otros dos de vacaciones. Pese a que estos dos últimos se incorporarán en octubre, se da la circunstancia de que los auxiliares rematan su contrato a finales de este mes, por lo que la precariedad se mantiene o incluso se agrava, pues dispondrán de una persona menos. Esta semana ya se suspendieron dos turnos de noche.

Esta situación se produce en un momento en el que en la localidad existe una gran alarma social por la oleada de robos que se están registrando, pues casi no hay día en el que se registran robos. Entre los vecinos y empresarios hay un gran temor de que los ladrones campen a sus anchas al no haber vigilancia a esas horas. Aunque en la zona patrulla la Guardia Civil, en ocasiones sólo hay una unidad, que resulta insuficiente a todas luces para una zona tan amplia. Añaden que esos cacos incluso actúan en los bajos o sótanos sobre los que se ubica la vivienda de los dueños o inquilinos, como ocurrió en un garaje de la Rúa Fernández Varela, en A Pobra, o en el bar Goiáns, de
Boiro.

Según informaciones a las que ha tenido acceso “loqueyotedigo”, para que la Policía Local pobrense pueda recuperar su servicio las 24 horas del día y los 365 días del año precisaría de media docena de agentes más para patrullar. En este sentido, hay plazas que están vacantes y siguen sin cubrirse desde hace años, por lo que varios vecinos sugirieron que, como medida temporal y mientras no se ofrece otra solución, la renovación o ampliación de los contratos de los auxiliares hasta final de año, una medida que se contempla en la Lei de Coordinación de Policías Locales de Galicia.