RIBEIRA – Un sexagenario camina por el arcén de la Autovía do Barbanza al despistarse cuando se dirigía desde A Pobra hacia Moldes

Una semana y media después de que se registrase un grave accidente en la Autovía do Barbanza, a la altura de Rianxo, en el que un vehículo en dirección contraria, conducido por un septuagenario de Cures, que arrojó una tasa positiva de alcohol, y que impactó frontalmente contra otro vehículo que iba bien, causando la muerte de la pareja que lo ocupaba, esta misma infraestructura viaria que atraviesa la comarca fue escenario en la tarde de este miércoles de un curioso suceso. Varios usuarios de dicho vial de alta capacidad alertaron en torno a las 18.30 horas a las patrullas de la Policía Nacional, que realizaban un control en la salida de Palmeira de la AG-11, que había una persona andando por la autovía en dirección hacia Ribeira, en concreto por el arcén de la calzada que une la capìtal barbanzana con Padrón, aproximadamente a la altura de la gasolinera de A Pobra.

La redacción de «loqueyotedigo» ha podido saber gracias a algunos testimonios -la información oficial sigue brillando por su ausencia- que una patrulla de la Guardia Civil -se desconoce si era de Boiro o A Pobra- se encargó de sacar a este peatón de la autovía, al estar terminantemente prohibido para ellos, así como bicicletas, ciclomotores y vehículos agrícolas. Los agentes de la Benemérita lo llevaron en su vehículo patrulla hasta la rotonda de la AG-11 en Xarás, para que continuará su camino de regreso, ancando por la Avenida de Ferrol, hacia su domicilio en una zona de la Rúa de Galicia, en pleno casco urbano de la ciudad.

Según pudo saber la redacción de este blog a través del testimonio de un conocido al que ese hombre, de unos 65 años, le relató su aventura, inidcándole que caminó hasta A Pobra como hace años y al llegar al cruce de los semáforos en el casco urbano de dicha villa tomó dirección hacia el polígono industrial de A Tomada, para tratar de continuar su camino hacia Moldes. Pero, al llegar a la rotonda, se despistó siguiendo a los vehículos y continuó por el vial de acceso a la Autovía do Barbanza. Parece que ese hombre recordaba que hace años iba por allí, pero que ese recorrido había cambiado bastante con la construcción de la autovía.

Cuando se dio cuenta de que había algo raro y no era ese el mismo camino que había seguido en otras ocasiones, decidió no dar vuelta y continuar por allí de regreso hacia Ribeira por la carretera de alta capacidad. Ni tan siquiera se le pasó por la cabeza saltar la valla para continuar por el camino de servicio, y se mostraba como si lo que estaba haciendo era de lo más normal, aunque lo cierto es que estaba poniendo en serio peligro su integridad física. El final de la historia fue la llegada a su casa en el casco urbano ribeirense. Al no haber trascendido ninguna información oficial, se desconoce si será sancionado este infractor. Si alguien sabe algo sobre este desenlace, le rogamos encarecidamente su colaboración y que lo comparta en un comentario de este post  (nada de ponerlo como comentario en facebook, pues el que quiera enterarse que entre en «loqueyotedigo»).