RIANXO – Una pareja fallece en un brutal choque frontal entre su coche y otro vehículo que circulaba en dirección contraria en la Autovía do Barbanza

Un hombre y una mujer  fallecieron a última hora de este domingo como consecuencia de un brutal accidente frontal registrado entre dos vehículos en la Autovía do Barbanza, a un par de kilómetros del acceso de Catoira. Las primeras investigaciones apuntan a que uno de los coches implicados, un BMW 320d, cuyo conductor está herido grave, se incorporó a la AG-11 en sentido contrario provocando la colisión. Tras el impacto, el turismo en el que viajaban las víctimas comenzó a arder y fueron otros conductores los que sacaron a sus ocupantes, pero ni ellos ni los equipos médicos pudieron hacer nada por salvarlos.

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Un conductor en sentido contrario por la Autovía do Barbanza provocó a última hora de ayer un brutal accidente de tráfico que se saldó con dos personas fallecidas y un herido muy grave, precisamente quien ocasionó el choque, según apuntan las primeras líneas de la investigación. Al cierre de esta edición de este post ya se había podido identificar al hombre, mientras que de ella aún no constaban datos, pero se sabe que tenía unos 40 años. El suceso tuvo lugar poco después de las diez y media de la noche, cuando un BMW 320d con matrícula C-0372-BZ, conducido por M.V.G, un hombre de 70 años y vecino de Cures (Boiro), que se incorporó a la autovía en la salida de Catoira y en lugar de tomar la dirección correcta, comenzó a circular en sentido contrario por la calzada en dirección hacia Padrón.

La fatalidad hizo que en ese momento circulase un Skoda Felicia con placas PO-4520-BL, en el que viajaban el hombre y la mujer fallecidos, y se produjese la colisión, sin que este último pudiera esquivarlo. Como consecuencia de la virulencia del choque frontal, el vehículo de las víctimas comenzó a arder, lo que causó, además del virulento impacto, una mayor alarma entre el resto de los conductores que pasaban por dicha infraestructura viaria. Precisamente, fueron los ocupantes del resto de vehículos que transitaban por esta carretera quienes les prestaron los primeros auxilios a los siniestrados. De hecho, fueron capaces de sacarlos del coche en llamas y trataron de reanimarlos, al igual que al hombre de 70 años que supuestamente provocó el accidente mortal, y que fue evacuado en una ambulancia medicalizada del 061 al Hospital Clínico de Santiago.

Enseguida llegaron los servicios de emergencias que durante más de media hora trataron de reanimar al hombre, cuya identidad responde a Antonio Collazo Moares, un vecino del lugar de Quintáns, en Isorna (Rianxo) de 39 años, y a la mujer que viajaba con él, María Asunción Camino Sanz, natural de Madrid, de unos 40 años, y que según apuntaron algunos familiares, podría tratarse de su pareja, con la que llevababa saliendo algunos meses. A pesar de los denodados intentos por parte del personal facultativo movilizado desde el PAC rianxeiro y de las dos ambulancias asistenciales y otra medicalizada, no se pudo hacer nada por salvarles la vida.

Al lugar del siniestro se movilizaron varias patrullas de la Guardia Civil de Boiro y de Tráfico de Santiago, que cortaron la circulació  rodada entre los kilómetros 11 y 17 de la calzada en dirección hacia Padrón, es decir, entre las salidas de Rianxo y de Catoira. También acudieron los Bomberos de los parques comarcales de Boiro y Riveira, que sofocaron las llamas del Skoda Felicia. Del mismo modo, también acudieron efectivos de la Policía Local de Rianxo y de la agrupación de voluntarios de Protección Civil de la localidad, que se encargaron de desalojar al más de un centenar de vehículos que habían quedado atrapados entre ambas salidas de la AG-11. Pasada la medianoche acudió un equipo de Atestados de la Guardia Civil de Tráfico trataba de esclarecer lo que realmente sucedió, así como proceder a la identificación de los dos fallecidos. La juez autorizó el levantamiento de los cadáveres y se estaba a la espera de que acudiera la funeraria con sus vehículos para proceder a llevar los restos mortales al Hospital de Conxo para proceder a practicarles la autopsia.