RIBEIRA – Denuncian un vertido de conchas de almeja y mejillón en un terreno del lugar de Muiño da Correa, en la parroquia de Oleiros

Vecinos de dicha parroquia y de la de Artes indican que, junto a una posible contaminación, esos residuos orgánicos desprenden un fuerte olor a podrido

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Residentes en la parroquia ribeirense de Artes denunciaron este martes un vertido de residuos orgánicos, en concreto de ingentes cantidades de conchas de mejillón y almeja en unos terrenos situados en una zona que conocen como Muiño de Correa, en la parroquia de Oleiros, muy cerca del lugar de Sego, en Artes. Los afectados señalan que se trata de un depósito de ese tipo de material que desprende un olor nauseabundo, Los vecinos que habitan en un radio aproximado mínimo de 100 metros aseguran que es un “cheiro a podrido”. Añaden que resulta contaminante ya no sólo para el terreno donde se amontonan, sino también para el cauce fluvial del Artes o Sanchanás, que está situado a escasos 50 metros y por cuya ribera discurre un paseo fluvial que entró en funcionamiento hace unos meses tras realizarse una importante inversión

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Algunos de los habitantes de esa zona de Ribera señalaron que esta situación la vienen padeciendo desde hace aproximadamente un año y que todos los intentos que han realizado para que se le pusiera fin a esa «tortura» han resultado infructuosos. Indicaron que ya llamaron a las puertas del Concello y nadie les ha dado una solución, ni tampoco han tomado medidas para acabar con ese vertido. Pero, apuntan que la situación se ha agravado con la llegada del verano, debido a que las altas temperaturas están provocando la fermentación de esos residuos orgánicos y el olor se hace cada vez más insoportable. Y sospechan que, a la espera de que se conozcan los resultados de análisis, pudo haber comenzado una proliferación bacteriana, que les causa una mayor preocupación si cabe.

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Estos afectados recordaron que el último depósito de esas conchas de marisco, la mayoría de ellas completamente trituradas y otras aún enteras, tuvo lugar hace escasos días. Indicaron que, en función de donde sople el viento, se ven obligados a cerrar las ventanas de sus domicilios, pues el olor nauseabundo se extiende por toda la casa. Y añaden que cuando se producen esas situaciones no pueden tender la ropa, pues sostienen que, de lo contrario, tienen que volver a lavarla por el hedor a podrido que se impregna en la misma.

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En la tarde del martes contactaron con el Seprona para denunciar esta situación que consideran se trata de un delito ambiental al que se hace necesario ponerle remedio. La escasez de medios disponibles impidió que se desplazasen al lugar para comprobar ese vertido, algo que posiblemente se produzca a lo largo de la jornada de este miércoles.

 

ANTECEDENTE EN EL LUGAR BOIRENSE DE O POUSIÑO Vecinos de los lugares de Montaña, O Covo y As Escobias, en la parroquia de Lampón, y en Mosquete (Boiro), así como del entorno, denunciaron en enero el nauseabundo olor que tenían que soportar por el depósito de ingentes cantidades de concha de mejillón en unos terrenos de O Pousiño y que, sij que se hubieran adoptado medidas de ningún tipo, acabaron repartiéndose como abono en varios terrenos. En su momento, los denunciantes de esa situación señalaron que la zona afectada puede ser mucho mayor en función de hacia donde sople el viento. Indicaron que pudieron ver como unos camiones los descargaron en una finca y allí permanecieron amontonados hasta el pasado sábado, hasta última hora del día, se llevó a cabo la distribución de ese residuo con una pala que lo cargó en tractores de particulares, que luego lo  extendieron por sus parcelas, usándolo como abono. Los residentes afectados, que recordaron la situación que se produjo con el funcionamiento de una fábrica del polígono de Espiñeira que trataba ese tipo de residuos y que acabó cerrando al no solucionar los problemas de malos olores, manifestaron que “o cheiro é tan insoportable que non podemos abrir as portas e as ventanas das nosas casas xa que se impregna no interior das mesmas”, y añadieron que por ese mismo motivo tampoco pueden poner a tender la ropa al aire libre, pues de lo contrario se ven obligados a volver a lavarla. Recordaron que a comienzos del año pasado ya sucedió algo parecido, pero precisaron que el depósito de esa concha de mejillón se realizó en unos terrenos situados más hacia arriba, junto la carretera que comunica Montaña con Mosquete. Los vecinos de esas zonas de Boiro que hicieron pública esa situación indicaron que se pusieron en contacto con la Concellería de Medio Ambiente y con el Concello de Boiro para saber si había alguna autorización para realizar esa actividad, pero señalaron que la respuesta que les dieron fue que nadie había solicitado permiso para depositar o abonar terrenos con concha de mejillón en esa zona. Alguno de los afectados indicó que también alertaron de esa situación al Seprona, en donde respondieron a la redacción de «loqueyotedigo» que no tenían conocimiento de ello, pero señalaron que lo iban a comprobar y que abrirían una investigación para depurar responsabilidades.