RIBEIRA – Amor ourensano varado en Corrubedo

Seis chiquillos de una pandilla hallan en unas rocas cercanas al faro una botella con dos cartas de una pareja de Xinzo de Limia

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A la costa ribeirense han llegado a lo largo de los años procedentes de los lejanos lugares un buen número de mensajes dentro de botellas que perseguían diversas finalidades. La mayoría buscaban la implicación del fortuito destinatario en alguna causa o que continuase una cadena para saber hasta donde y por cuanto tiempo se mantenía la misiva. Ayer, poco antes de las dos de la tarde, seis chiquillos de la zona, que acudieron al entorno del faro de Corrubedo para hacerse fotos con las cámaras de sus teléfonos móviles, encontraron en unas rocas que hay a los pies de la sirena una botella de plástico azul con dos trozos de cartulina negra en su interior y que eran las cartas que se enviaron el pasado 22 de noviembre dos vecinos de la localidad ourensana de Xinzo para declararse un amor infinito, junto con unas piezas que podrían ser para elaborar un collar.

Luis, Pablo, Manuel Álvaro, Asier y Áger son los amigos que hallaron la botella con los mensajes que se enviaron Segundo y Palma, de 46 y 41 años, respectivamente. Curiosamente, su historia de amor, a máis bonita do mundo” según escribe él, comenzó el 16 de agosto del año pasado. Subraya que ese día “o meu corazón se uniu para sempre ao da persoa que máis quixen, quero e querrei” y que desde entonces “só penso, vivo e respiro por ti, amor”, además de que sólo piensa en el futuro “con optimismo, alegría e un pouco de curiosidade, porque teño ganas de descubrir o meu camiño ao lado da miña familia”. Y le manda otro mensaje a su amada de que “nunca máis camiñarás soa”.

Ella le dice que nunca pensó en volver a ser feliz, pero que a su lado lo es “inmensamente” y que se siente muy orgullosa de tener a su lado a un hombre como Segundo. “Ao teu lado volvín a soñar, a crer que todo é posible, e que a vida é preciosa… e merece a pena vivila”. Al igual que le dice él en su carta, Palma también sólo piensa en él, y que necesita tenerle a su lado el resto de su vida. “Para sempre… ata o final… ata o último respiro, e aínda cando eso pase estarás no meu corazón”, le dice ella justo antes de escribir “o futuro ao teu lado non me da medo… baixaría ao inferno cos ollos pechados e a agarrada da túa man… e miro con alegría e felicidad todos os proxectos que temos”, le dice él.

La mujer ofrece algún dato más sobre ambos al decir que vivieron siempre separados por 15 metros y que el destino los juntó después de recorrer caminos por separado, “agora ninguén nos pode separar”. Y recurre a una mítica frase de la película “Titanic” para profundizar en lo que siente por él: “Non esquezas nunca que se ti saltas eu salto, a  lo que añade que “se tí rís eu río e se tí choras eu choro… Xuntos somos un pero por separado somos a metade de nada”. Y concluye con la expresión “as almas que se aman non se separan nin no ceo nin na terra e creo que te quixen toda a vida, só tiña que chegar o noso momento”.

La incógnita sobre cuando y desde donde se arrojó la botella  con las cartas la desveló el propio Segundo, al decir que acudieron la semana pasada a Corrubedo y la lanzaron mar desde el entorno del faro con la única intención de comprobar hasta donde llegaba. Las corrientes quisieron que no se alejase mucho metsros. De las cartas que no saben todavía nada de su destino es de las que tiraron en otra botella hace 9 meses en la zona de Fisterra.