RIBEIRA – Media docena de testigos confirman que Melisa estuvo en el bar donde se encontró a Yulisa, pero al que no vieron fue a “O Farelo”

Un carnicero confirma que a las diez de la mañana del 7 de junio la pareja estuvo en su negocio comprando

P20 F1

A lo largo de esta semana se llevaron a cabo nuevas tomas de declaración, esta vez ante la titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción Número 1 de Ribeira, a doce testigos a los que previamente llamó la unidad judicial de la Guardia Civil para tratar de aportar algo de luz sobre el crimen que acabó con la vida de la dominicana Yulisa Altagracia Pérez, de 39 años y que residía en la capital barbanzana desde hacía unos tres lustros. La mitad de esos testigos fueron capaces de confirmar que la mujer imputada, Melisa Abelleira Castro, estuvo en un bar de la zona de Bandourrío en el que se encontró con la ahora fallecida, pues también estaban allí y aseguran que la vieron.
Sin embargo, ninguno de ellos fue capaz de situar a su pareja, Ventura Lustres Miranda “O Farelo” -también fue detenido por ese crimen y por lo que permanece en la cárcel provincial de Teixeiro- ni en ese local, ni en su exterior. Tampoco lo vieron en el Seat Ibiza que un testigo grabó con su teléfono móvil -Yulisa le pidió que lo hiciera por si le pasaba algo-, y en ese coche hubo otro testigo que fue capaz de afirmar sin ningún género de dudas que era la
mencionada Melisa la que iba en el asiento del conductor. De esta manera confirman lo que ya revelaron las imágenes de las cámaras de seguridad de ese bar y que le fueron mostradas a la pareja imputada sin que Melisa se identificase en ella, pues mantenía que estaban en Boiro, pese a que la juez entendía que parecía evidente que se trataba de ella.
Por lo demás, muchos de los testigos expresaron sentirse nerviosos al tener que participar en ese proceso que aún se encuentra en su fase de instrucción y dijeron sentirse desprotegidos ante posibles represalias por parte de alguno de los imputados cuando, llegado el momento, sea más tarde o más temprano, salgan de la cárcel y vayan a por ellos.
De hecho, apuntaron que el hecho de que se les mostrase a los imputados la grabación del bar en la que también aparecen ellos les hace temer lo peor. Del mismo modo, alguno recordó que en el cuartel se les cruzó con los sospechosos, que incluso llegaron a dirigirles algunas palabras que les sonaron a amenazas. De hecho, al menos, uno de ellos pidió protección, pero no se tomó ninguna decisión a ese respecto. Por otro lado, la declaración en sede judicial de uno de los testigos se pospuso sin una fecha concreta a la espera de que regrese, pues se encuentra en el extranjero.
Del mismo modo, también testificó el dueño de un establecimiento de Ribeira que reconoció que a las diez de la mañana del domingo 7 de junio Ventura Lustres Miranda y Melisa Abelleira Castro acudió a su negocio con la intención de comprar churrasco, pero que no tenía por lo que le suministró otro tipo de carne y de otro animal. La pareja imputada por homicidio sostuvo en su declaración judicial que habían participado en una churrascada en el merendero de Couso.