RIBEIRA – Preocupación pola caída de cascotes de fachadas de edificios en la Avenida Miguel Rodríguez Bautista

PARABRISAS-CASCOTES

Los conductores y peatones que pasan con frecuencia por la céntrica Avenida Miguel Rodríguez Bautista, de Ribeira, tienen otra preocupación que añadir a los problemas de atascos ocasionados por la instalación de una veintena de semáforos para regular el tráfico en un tramo de varios cruces en esa concurrida vía. Cuando parece que esta última situación lleva camino de solucionarse el paliarse, en la medida de lo posible, sale la luz pública el malestar por la caída de cascotes que se desprenden de fachadas de algunos edificios.
El pasado 2 de mayo, unos peatones alertaron a la Policía Local de Ribeira sobre la caída de cascotes de un edificio situado en las cercanías del cruce con la Rúa Otero Pedrayo. En aquella ocasión, los alertantes indicaron que por unos centímetros no alcanzaron a uno de ellos y fueron a parar directamente a la acera, donde los trozos de piedra que se desprendieron se hicieron añicos. Tras tener conocimiento de esa incidencia y de comprobar la veracidad de la misma, los agentes municipales se pusieron en contacto vía telefónica con el presidente de la comunidad de vecinos del edificio causante de esos hechos para solicitarle que solvente esa situación y que no se repita en el sucesivo.
Por si esto fue poco, a la una de la madrugada de este sábado, cuando una vecina de Aguiño estaba hablando por teléfono con la Policía Local para advertirle de un incidente con un portalón del párking de la Praza do Centenario, sobre el vehículo que su marido conducía de regreso a su domicilio le cayó sobre lo parabrisas otro cascote, pero esta vez se desprendió de la parte alta de la fachada de otro edificio del mismo vial, que está más próximo a la intersección con la Rúa Mariño de Rivera. Como consecuencia de eso, ese cristal quedó seriamente dañado. De igual manera que en el anterior caso, los agentes de servicio nocturno acudieron al lugar y comprobaron la veracidad de los hechos y posteriormente pudieron localizar a la presidenta de la comunidad de vecinos del edificio y la gestoría que lo administra para reclamarles que lo arreglen a la mayor brevedad posible.