RIBEIRA- La ciudad acogerá este sábado sendos actos en memoria de las mujeres muertas y los bebés robados

El tramo peatonal de la Rúa Galicia, en Ribeira, dará cabida mañana, de 12.00 a 19.30 horas, al acto “Mulleres mortas, tumbas cheas”. A las 20.00 dará comienzo en el centro cultural Lustres Rivas la actividad, “Bebés roubados, tumbas baleiras”. Ambos, englobados en el programa “Por tantas vidas roubadas”, son organizados por la asociación Mulleres en Acción y la Comisión pola Recuperación da Memoria Histórica, de O Barbanza, para conmemorar el Día Internacional contra la Violencia de Género. Sus responsables invitan a participar a la ciudadanía bajo el lema “o silencio fainos cómplices”. Mulleres en Acción programó para el 30 de noviembre (20.00) en el Lustres Rivas la proyección de Vilar”, en la que nueve féminas con un pasado de violencia de género comparten un fin de semana en el campo, lejos de su vida cotidiana.

Por otro lado, el Concello ribeirense comunicó que, por causas de fuerza mayor, derivados de motivos de salud de la responsable de la actividad del Poboado da Igualdade, que se iba a desarrollar este viernes y sábado,  no se va a poder desarrollar, pero sigue adelante el resto de la programación: As farmacias do amor, el curso de defensa personal y el cuentacuentos “Rosa Caramelo”.

Por otro lado, a las siete y media de la tarde de este viernes, 24 de noviembre, el salón de actos del centro social de Boiro dará cabida a la proyección del documental “Código secreto: Mariposas” de Cecilia Domeyko y se dará lectura a un manifiesto de repulsa contra la violencia de género. Este acto forma parte de la programación en la localidad boirense para conmemorar el Día Internacional en Contra de la Violencia de Género y que el pasado miércoles tuvo su arranque con una charla impartida por el Centro de Recuperación Integral de Mulleres Vítimas de Violencia de Xénero sobre esa materia dirigida a alumnos de los institutos de Espiñeira y A Cachada y que tuvieron lugar en la sala de exposiciones y eventos en la planta baja de la casa consistorial boirense.

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