A POBRA – Suspenden de nuevo el juicio contra un vecino acusado de incumplir un alejamiento y amenazas, por lo que le piden 18 meses de cárcel

El Juzgado de los Penal Número 1 de Santiago volvió a suspender el juicio previsto para las diez de la mañana de este miércoles, 24 de mayo, contra el pobrense Marcial R.P., de 39 años, y que está acusado de quebrantar una orden de alejamiento de su expareja y otro delito de amenazas. El procesado no compareció, como ya ocurrió en anteriores ocasiones, y tampoco se le pudo localizar, por lo que previsiblemente el magistrado tomará en breve una resolución al respecto para tratar de garantizar su presencia en la vista oral. La Fiscalía solicita que se le imponga la pena de nueve meses de prisión por el primero de los delitos, mientras que por el segundo le reclama idéntica condena en tiempo de privación de libertad, lo que en total suma un año y medio de cárcel. En ambos casos, también pide su inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo. Y en su escrito de acusación provisional también demanda para el procesado la prohibición de acercarse a menos de 300 metros a su víctima. N.A.C., durante un periodo de dos años, y de comunicarse con ella por cualquier medio durante ese mismo plazo, mismo periodo que solicita el Ministerio Público para que se le prohíba el derecho a la tenencia y porte de armas.

Según se recoge en el escrito de acusación de la Fiscalía, el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción Número 3 de Ribeira dictó, en el seno de las diligencias previas, un auto en fecha del 20 de mayo de 2013 por el que se acordó la prohibición de que el ahora procesado se acercase a menos de 200 metros y de que se comunicase por medio alguno con su expareja., en virtud de unos hechos relacionados con un delito de violencia de género. Pese a ello, la representante del Ministerio Público considera probado que el 23 de septiembre de ese mismo año Marcial R.P. se acercó al portal del edificio de A Pobra en donde vive N.A.C., “consciente de las consecuencias y para atemorizar a N., la llamó por el telefonillo del portal y le dijo si podía bajar a hablar”, y también si estaba “ese” ahí, en referencia a su nueva pareja “y diciéndole “si quería que le volviera a abrir la cabeza”. Fiscalía señala que el acusado permaneció por la zona sin respetar la distancia hasta que llegó la Guardia Civil y lo detuvo. Debido a dicho quebrantamiento de la medida cautelar de alejamiento de su pareja y al incumplir la incomunicación con su expareja, así como por la amenazas, M.R.P, pasó a disposición del Juzgado de Instrucción Número 2 de Ribeira, del que partió dicho procedimiento judicial.