RIBEIRA – Queda libre con cargos un vecino que amenazó con matarse con una navaja tras acudir la Policía Local a su piso por un aviso de una fuerte discusión

El titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción Número 1 de Ribeira dictó este sábado un auto de puesta en libertad con cargos para un vecino de 45 años, cuya identidad responde a las iniciales Á.E.L.G., al que la Policía Local ribeirense detuvo tras recibir una llamada en torno a la una y media de la tarde en la que se alertaba de que en una vivienda de la Rúa Xohana Torres, en el barrio residencial de Abesadas, se estaba produciendo una fuerte discusión. Los agentes municipales que se desplazaron hasta ese lugar procedieron a llamar al domicilio  en el que se estaba registrando la referida incidencia, y les abrió el individuo que posteriormente fue arrestado. Su primera reacción fue muy agresiva y se dirigió gritando a los guardias y les recriminó su presencia en el lugar y que no les iba dejar entrar en el piso, por lo que les exigía que se marchasen, pues de lo contrario los iba a matar y que “se teño unha escopeta várrovos da face da terra”, les espetó.

Mientras Á.E.L.G. seguía amenazando e increpando a los policías locales, desde le interior de la vivienda se escuchaba a una mujer, que resultó ser P.P.G., que pedía auxilio a la voz de “socorro, socorro, me ha pegado y no me deja salir”. Aprovechando esa circunstancia, el hombre entró en una habitación de la vivienda para coger una navaja, que se la colocó en el cuello y empezó a amenazar a los agentes municipales con cortarse y matarse si no abandonaban su domicilio, pues entendía que ellos no debían estar allí. “Se non vos marchades da miña casa me mato”, les espetó. De hecho, se llegó a producir algunos pequeños cortes en la zona del cuello. En ese momento, los agentes ribeirenses procedieron a reducir a Á.E.L.G., que reaccionó intentando clavar el referido arma blanca a los policías, llegando a causarles heridas a uno de ellos, -tuvo que ser atendido en el centro de salud de la ciudad y presentó parte de lesiones- y daños en los guantes, que quedaron inservibles.

Una vez que consiguieron reducirlo, el ahora detenido se negó a facilitar su filiación, pero luego lograron identificarlo. Al contrastar sus datos personales con la base de datos de la comisaría, se pudo comprobar que ese hombre tiene una orden de alejamiento en vigor hacia P.P.G, la mujer que en ese momento estaba en su casa, pero que en este caso fue ella la que se acercó a él al acudir a su domicilio. Á.E.L.G. fue trasladado al centro de salud para que fuera atendido de sus autolesiones, pero se negó a ser atendido por el personal facultativo. Una vez remataron las gestiones en el ambulatorio, lo llevaron a la comisaría para que ingresase en los calabozos y a última hora de la mañana de fue presentao ante el juez, que dictó su puesta en libertad.