A POBRA – Distraer la atención
El muelle de Taragoña y su entorno se convirtió en el punto de interés para los medios de comunicación desde hace aproximadamente mes y medio que el iPhone 6 de Diana Quer se enganchó a un repetidor de telefonía móvil tras salir de A Pobra, pero de una manera especial desde que trascendió, confirmándose las sospechas que tenían los investigadores y que se avanzaron en «loqueyotedigo». Se apunta que todo lo que pudo surgir después, con las aportaciones de supuestos testigos y ciertos indicios que no han conducido por ahora a ningún sitio, no fueron más que cebos para distraer la atención mediática sobre prioritarias investigaciones que, sin necesidad de que se abandonen esas otras líneas de trabajo, están yendo por vías que se pretende mantener ajenas a la contaminación que puedan sufrir por un exceso de exposición a la opinión pública. Para llegar a esas líneas principales de trabajo para esclarecer este complejo caso se han tenido que ir descartando infinidad de datos que llegaron a la Guardia Civil a través de las alrededor de 200 tomas de declaraciones -la cifra podría ser mayor atendiendo a que muchas de ellas se realizaron dos o más veces-, el visionado de las cámaras de vigilancia y los registros de matrículas de vehículos, las triangulaciones de teléfonos móviles, la localización del iPhone de la joven madrileña desaparecida y otros datos que llegaron, principalmente, a través de la tecnología. Todo un éxito de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, de la que esperamos que su extraordinaria labor permita una resolución de esta extraña desaparición.

