RIBEIRA – La Xunta hará un control minucioso para paliar los efectos de los incendios en el parque natural de Corrubedo

 

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La Consellería de Medio Ambiente e Ordenación do Territorio estableció un control minucioso para paliar los efectos del incendio declarado el pasado 7 de agosto en los ecosistemas del Parque Natural de Corrubedo, en el que se quemaron 45 hectáreas, cerca de un 4,5% del total de su superficie. Así lo informó este viernes su titular, Beatriz Mato, en la presentación do plan de regeneración de dicho espacio protegido, gracias al que en menos de 2 meses, ya se observa una importante recuperación da vegetación original en la Lagoa de Carregal y las dunas, dado que el fuego sólo afectó superficialmente. Mato indicó que la Xunta quiere lograr una recuperación completa del espacio en el plazo más corto posible, por lo cual  implantó un programa de recuperación que incluye la corta y retirada manual de los pinos afectados por las llamas en la zona de las dunas grises, también de aquellos dañados en los montes vecinales de O Vilar y Trumiáns y la señalización de la zona y reposiciones de barreras afectadas para evitar la alteración del suelo por pisadas. Esta última medida ya se completó.

Simultáneamente, se establecen programas de control para minimizar los efectos de los incendios en este enclave natural, como el de seguimiento de la evolución de la recuperación de las dunas grises, con especial vigilancia contra su colonización por especies exóticas o exemplares de pino, el de seguimiento de la población de sapo de esporas en la charca de O Vilar, pues este anfibio está considerado como el más escaso y amenazado de todo el noroeste peninsular. Ese control se centrará sobre todo en la próxima temporada reproductiva para conocer si los incendios produjeron una afección significativa que les perjudique.

Desde la Dirección Xeral de Conservación da Natureza también activarán el programa de seguimiento de la evolución de la superficie quemada, que incluirá la extracción de la madera quemada y el control de la regeneración y, por último, un plan de seguimiento de la evolución de la superficie quemada en la Lagoa de Carregal, para comprobar la posible afección de especies vegetales de especial interés. Mato detalló que de las 45 hectáreas afectadas, 20 son de arbolado -pino bravo–, otras 12 de vegetación en la Lagoa de Carregal, 8 de vegetación de las dunas grises y las 5  restantes de matorral y labradíos. La conselleira reiteró que aunque los incendios sólo causaron daños superficiales y que las raíces no se vieron afectadas, “este parque é un espazo cun valor incalculable para Galicia a nivel natural, ambiental, paisaxístico e de biodiversidade”.

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