RIBEIRA – Un “zasca” para residentes en la Rúa Mariño de Rivera

IMG_20160818_121748.jpg

Parece que hay alguna gente que está empeñada en que no permitir que Ribeira evolucione, pero lo único que demuestra es que los que no evolucionan son ellos. Nos estamos refiriendo a residentes en la Rúa Mariño de Rivera, en pleno centro de la capital barbanzana, que no permitieron que las redes y telas con las que se pretendía dar una mejor ambientación con motivo de la quinta feria Artemar pendieran de sus balcones y otros puntos para lucir en todo su esplendor y completamente desplegadas. En el Concello se recibieron quejas de vecinos de esa calle que expresaban su malestar con esa situación, por lo que no quedó otro remedio que sacarlas de las sujeciones, y los operarios de la empresa que gestiona la instalación de puestos de artesanía procedieran a cambiar las sujeciones a soportes públicos. Está claro que no van a lucir de la manera que se preveía, ya que al adaptarse a la nueva disposición, esta no permite abrirlas tan y como sucedía antes y que esa decoración marinera se convirtiera en un atractivo más durante estas fechas. Claro que los residentes están en su derecho de impedir que se utilicen sus balcones y otras partes de las fachadas de sus viviendas, pero demuestra también pocas miras y que no tienen demasiado interés en que esa parte de la ciudad recupere la vida que otros si quieren. En este caso, nos referimos a los propietarios de los establecimientos comerciales que están tratando de darle vida a una calle que de unos años a esta parte estaba muriéndose y que con su imaginación y sacrificio en grandes dosis pretenden dinamizar la calle. Lo hicieron en las pasadas Navidades con la colocación de un muñeco de nieve hinchable y luminoso colocado delante de la entrada de cada negocio, logrando despertar el interés de viandantes y clientes, y ahora lo estaban volviendo  intentar aportando su propia decoración marinera para que no desentone con otras zonas de Santa Uxía en las que se desarrollan actividades de la feira Artemar. Un poco de permisividad no estaría más por parte de los vecinos de esta calle para que no acabe por morirse.