A POBRA/RIBEIRA – El control de acceso a los muelles sólo será en tareas de cargas y descargas

El presidente de Portos de Galicia, José Juan Durán, dio a conocer este martes, 5 de julio, en el puerto comercial pobrense una serie de actuaciones realizadas en este y otros muelles de la comunidad autónoma gallega y que consistieron en la adaptación de las medidas de seguridad para cumplir con la normativa europea, el código de seguridad internacional de Protección dos Buques e Instalacións Portuarias (PBIP). Básicamente, consistieron en instalar unas casetas de hormigón, dotadas de abastecimiento de agua y saneamiento, para el personal de vigilancia e inspección de los accesos a estos recintos, que cuentan con barreras y pilonas.
De todos modos, precisó que la restricción del paso se mantendrá únicamente durante las tareas de carga y descarga, precisando que durante el resto del tiempo estarán abiertas al público. Se trata de unos sistemas de vigilancia mecánica y presencial, que fueron recibidas en abril, que fueron inspeccionadas y que ya funcionan en los puertos comerciales de Ribadeo, Viveiro-Celeiro, Burela, Cariño, Laxe y Brens-Cee, además de en los de Ribeira y A Pobra.
Durán añadió que también se reforzaron los vallados de las instalaciones portuarias, para lo que inspeccionó los de la dársena comercial pobrense, e indicó que también se llevaron a cabo otras actuaciones relacionadas con la vigilancia no presencial. Estas reformas contaron con una inversión de 240.000 euros, según indicó el presidente de la autoridad portuaria. También recordó que se están colocando fingers y brazos de amarre para la seguridad de los usuarios del puerto pesquero de la villa pobrense.
El presidente de Portos de Galicia recordó que el citado código PBIP se implantó en los puertos comerciales internacionales a raíz de los atentados terroristas del 11 de setiembre de 2001 en Estados Unidos y recoge para las dársenas a las que afecta una serie de instruciones de seguridad tanto administrativas como operativas de obligado cumplimiento. A esta normativa de la Organización Marítima Internacional (OMI) se sumó posteriormente la de la Unión Europea, que mejora la protección de los puertos y el transporte marítimo, tanto de mercancías como de pasajeros.De todos modos, precisó que los puertos ribeirense y pobrense no tienen serias amenazas en ese sentido, pero que la normativa hay que cumplirla.
Durán también habló de las barreras en los accesos a la zona portuaria, precisando que desde su organismo estén trabajando para que con total consenso de los usuarios de los usuarios se complete esa actuación que se remonta a hace bastantes meses para proveer las tarjetas que faciliten ese acceso a dicho recinto. Precisó que para ello es necesaria la colaboración de esos usuarios que participen en ese proceso de entrega de documentación. «Nós temos moito interés mese tema,pero mentres a colaboración non sexa cuantitativamente importante o que non podemos facer é pechar accesos. Nós estamos dispostos a facilitar as cousas, pero necesitamos esa colaboración, que non a plantexamos como ningún tipo de reproche».
En su comparecencia ante los medios de comunicación también fue preguntado por el recurrente asunto de la entrada en funcionamiento de la nueva lonja de Ribeira, a lo que respondió que hasta el día 18 de julio está abierto el plazo para presentar propuestas para hacerse cargo de su gestión, para una vez rematado ese proceso se pueda adjudicar. Hasta la fecha parece que ya se han presentado dos ofertas para resultar adjudicatarios. El Concello, que es el administrador de la rula en funcionamiento ya anunció hace meses que renunciaba a concurrir en ese proceso.
