RIBEIRA – Dos personas resultan heridas a mordiscos en una multitudinaria pelea a lo caníbal

Una nueva pelea multitudinaria ha vuelto a manchar la movida nocturna ribeirense. Según indicaron varios testigos, los hechos tuvieron lugar en torno a las seis y cuarto de la madrugada de este domingo en el exterior de un local hostelero de la Rúa Escorial. En la reyerta, que algunos llegaron a decir que fue “en plan caníbal”, se vieron implicados dos hermanos – un chico y una chica-, que iban junto a tres amigas, y una pareja formada por un chico de Ribeira y su novia de Santiago. Por el momento no ha trascendido el motivo que originó la discusión, pero lo que si se sabe es que acabó a golpes y con mordeduras entre los dos varones de entre 27 y 30 años.

Uno de ellos presentaba una mordedura a la altura de la mandíbula inferior y la camisa completamente desgarrada, mientras que el otro, que trabaja en un taller en A Pobra, tenía una herida más grave a la altura del cuello, en el que parece que, además de dejarle la marca de los dientes, su oponente le pudo arrancar algún trozo de carne y sangraba abundantemente. Alguna de la personas que presenciaron la pelea llamaron al Centro de Atención de Emerxencias 112 Galicia, desde donde se movilizó a un ambulancia del 061, así como a la Policía Local, que acudió con un agente y dos auxiliares, y a la Policía Nacional, que envió a dos funcionarios de servicio al lugar de los hechos.

Parece ser que fueron identificadas las siete personas mencionadas, pero por el momento se desconoce si se ha procedido a practicar alguna detención por lesiones o agresión, pues se estaba a la espera de que los implicados pudieran presentar denuncia en la comisaría de la capital barbanzana. Del mismo modo, las otras personas que intervinieron en la pelea, además de los dos varones, se quejaban de dolores en los brazos y en las piernas.  Pese a que no es la primera pelea que se registra en una noche de movida en Ribeira, en lo que muchos testigos coincidieron en manifestar fue que no recuerdan un comportamiento tan salvaje, situándolo al menos a otra pelea en la que uno de los implicados le arrancó a otro un trozo de oreja de un mordisco.