BOIRO – Saltan las alertas por un incendio con una densa humareda en un ático en Escarabote

 

IMG_20151225_203225

Una pota con un pulpo que un vecino de la zona de O Pontíllón, en el lugar de Escarbote, se dejó olvidada al fuego provocó un incendio y una densa humareda que movilizó a un amplio dispositivo de emergencias. El aviso del suceso tuvo lugar aen torno a las seis de la tarde del día 24 de diciembre, cuando un particular, que reside en un ático contiguo al que era objeto de dicha incidencia, comunicó la existencia del fuego a la Policía Local de Boiro, precisando que la persona que vive en ese domicilio pudiera estar dormida.

A la vez que se desplazaban hacia ese lugar, los agentes municipales pusieron el hecho en conocimiento de los Bomberos del parque comarcal boirense, para reclamar sus servicios en ese punto, a donde también acudieron efectivos de la Guardia Civil y del servicio municipal de Protección Civil. Los policías locales se entrevistaron en persona con el alertante, quien les insistió en que el inquilino de la vivenda afectada debió quedarse dormido y que salía una cantidad de humo considerable por debajo de la puerta. Al llegar los equipos de extinción se comprobó la veracidad de lo expuesto por el vecino que dio el aviso, e incluso se advirtió que resultaba imposible respirar, por lo que los Bomberos tuvieron que acceder con equipos de respiración autónoma.

Por ese motivo, empezaron a aporrear la puerta de dicho y su residente la abrió todo asustado debido al despliegue movilizado. Mientras los Bomberos ventilaron la vivienda y sacaron de la encimera al balcón una tartera con un pulpo que se estaba cocinando, el residente manifestó a las fuerzas de seguridad que por motivos de trabajo llegó tarde a casa, puso el citado cefalópodo en una pota al fuego y se quedó dormido. Al personal de los medios que intervinieron en esta incidencia les llamó poderosamente la atención la gran cantidad de dinero que había sobre una mesa del piso en el que se registró el incendio urbano.

Cuando los Bomberos remataron las labores de ventilación del inmueble de todo el edificio, los efectivos allí movilizados tomaron fotografías del interior de la cocina y de la tartera que se sacó al balcón, pero precisaron que no hubo que lamentar daños personales ni materiales. Los Bomberos tuvieron que utilizar el explosímetro debido a que los niveles de monóxido de carbono eran muy elevados, superiores a 30, que es el máximo al que pueden estar expuestas las personas, por lo que de pasar unos pocos minutos más posiblemente se estaría ante una desgracia personal.