A POBRA – Detenidos padre e hijo por la acusación de ahorcar y apalear a su perro hasta matarlo

La Guardia Civil de Boiro detuvo este miércoles a un padre y a su hijo del lugar pobrense de Lesón bajo la acusación de maltrato animal, después de que un vecino declarase que vio como el primero de ellos apaleaba a su perro mientras estaba colgado del cuello con una cuerda enganchada en una viga. Los dos arrestados quedaron en libertad con cargos después de pasar varias horas en los valabozos y de prestar declaración en el cuartel, donde negaron su participación en unos hechos por los que se podrían enfrentar a condenas de 6 a 18 meses de cárcel, en caso de que se consiga probar que le causaron la muerte. Además, la ley de protección de animales domésticos y salvajes en cautividad contempla esos hechos como infracción muy grave, castigada con multa de 5.000 a 30.000 euros. En la consecución de las pruebas sobre lo sucedido es en lo que trabaja el equipo de investigación del cuartel boirense, que ayer por la mañana acudió a la vivienda en la que presuntamente pasó todo. Por el momento no trascendió ningún avance sobre esas pesquisas, pero lo cierto es que la patrulla que acudió nada más recibir el aviso de lo sucedido encontró un abundante charco de sangre, que la familia atribuyó a que habían matado una gallina.

También se pudieron encontrar pelos de animal en la zona en la que se cree que se produjo el maltrato. Por lo demás, hasta ahora no han aparecido ni el perro, ni su cadáver, aunque si se hallaron algunso restos de un can que parecen de similares características. De hecho, parece ser que un miembro de la familia le manifestó a las fuerzas de seguridad que el perro que tenían les había desaparecido hacía una semana, un tiempo que se contradecía con el apuntado por otro de sus integrantes, que lo cifraba en tres días. Parece ser que algunos vecinos llegaron a verlo por la zona el mismo día en que supuestamente ocurrieron los hechos denunciados, en concreto, el pasado día 16. La versión de la familia, con la variante del tiempo de desaparición del can,   se contrapone con la aportada por el alertante, que testificó ante la Benemérita que había escuchado a las seis y media de la tarde de este lunes los gemidos del animal e incluso vio como lo habían ahorcado y lo apaleaban.

En la búsqueda de pruebas también llamó la atención como el equipo de investigación boirense del instituto armado acudió a una fábrica conservera del lugar de Couso, en la parroquia riveirense de Aguiño, en donde trabaja la mujer del pobrense que supuestamente apaleó al perro. Durante aproximadamente media hora, los agentes boirenses estuvieron recogiendo huellas y pruebas de su coche -el mismo en que huyeron a gran velocidad minutos después de recibir en la tarde del lunes la visita de la Guardia Civil y Policía Local-, especialmente del maletero, del que tomaron varias fotografías y en el que pudieron hallarse algunos restos de un perro de características similares a las que se cree que fue ahorcado y apaleado. Sus compañeras, que eran ajenas al motivo de la presencia allí de la Guardia Civil y del registro del vehículo, no se atrevieron a preguntarle al respecto cuando regresó a su puesto de trabajo como si no hubiera pasado nada. De todas maneras, no se descarta que la mujer siga los mismos pasos que su marido y su hijo y sea detenida e imputada por un delito de maltrato animal.