RIBEIRA – Manuel Ruiz saca adelante su plan para contar con más suelo industrial en el entorno de la nave de butano, en la zona forestal próxima a A Carballa

El estudio de viabilidad estima que es la mejor alternativa, después de descartarse Couso y la ampliación de Xarás

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Hace doce días se hizo público a través de “loqueyotedigo” que el Ejecutivo que preside el popular Manuel Ruiz se decantó por ampliar la superficie industrial de Ribeira en terreno forestal de A Carballa. Este lunes se concretaron detalles sobre la ubicación de los 105.000 metros cuadrados para emplazar empresas, en
el entorno de la nave de butano, en el margen derecho del vial hacia Moldes. La propuesta, que salió adelante con el respaldo de PSOE, IPdeR y el grupo de no adscritos, la detalló el alcalde, quien dijo que se descartaron otras opciones que no recomendaba el plan de viabilidad. Se trata de una iniciativa que podría cristalizar en 2018, empezando por el año y medio en que se calcula que durará la modificación del PXOM.

Ruiz Rivas indicó que la zona de Couso está afectada por el Plan de Ordenación del Litoral (POL) y su red viaria no está preparada para asumir un elevado volumen de tráfico, mientras que la ampliación del polígono de Xarás -entre el Bricoking y la gasolinera de Salmón- tiene, a su juicio, un elevado coste de impacto económico, visual y paisajístico. Puntualizó que el polígono comarcal que promueve la Xunta no soluciona los problemas de falta de suelo industrial de Ribeira, además de que no cree que pueda estar disponible antes de 2030. Añadió que, al descartarse esas opciones, se miró en A Carballa, como mejor alternativa, ya que es suelo forestal y su valor se calcula en 4 euros el metro cuadrado, aunque el Concello no descarta llegar a acuerdos con dueños a través de permuta con otras parcelas de si titularidad en ese entorno.

Lola Elorduy, del grupo de no adscritos, apoyó el proyecto por entender que es necesario contar con ese terreno para poner a disposición de los empresarios. Rosa García Pose, de IPdeR, inició su intervención manifestando que si tuviera voz de soprano entonaría el “¡Aleluya!”, ya que tras 3 décadas se puede ver en el horizonte la ampliación del polígono de Xarás, y precisó que esa era una deuda que tienen quienes están en política local para generar empleo. Juancho Chouza, de Ciudadanos, señaló que su grupo precisa de más tiempo para pronunciarse ante un asunto “tan importante”, por lo que pidió que quedase sobre la mesa, algo a lo que no accedió Ruiz.

Xosé Antonio Cobas, del BNG, manifestó que no entendía como se propone un proyecto de 105.000 metros cuadrados cuando la Xunta promueve a 200 metros otra zona industrial de 900.000 metros cuadrados, y puntualizó que se avecina “un calvario” de trámites, y una pérdida de terreno en zonas verdes, que se quedarán para amontonar residuos. Añadió que el terreno propuesto está a caballo de la autovía y cree que hay mucho terreno de protección, lo que generará una pérdida de superficie, además de que generará una alta densidad de ocupación y desconoce como se depurarán las aguas residuales. Y no entiende por qué se siembra el municipio de pequeños polígonos -relató varias tentativas, como Couso, Artes, Xarás, A Carballa y ahora este- y que lo lógico es ampliar Xarás.

Ruiz puntualizó que lo que se aprobó en el pleno permite iniciar los trámites legales y que del proyecto ya se hablará pues está dispuesto a dialogar. Le replicó al BNG que los servicios se conectarán a un kilómetro con los que van a Xarás, además de que para el pleno de octubre van a presentar un plan de vertidos. Indicó que su propuesta da solución a los problemas de Ribeira y la demanda de empresarios de más de 50.000 metros. Respecto al coste de ejecución recordó que es de 4,3 millones y que el precio del metro cuadrado podría ser 63 euros, aunque Cobas lo elevó a 76 euros, “incluíndo unha desviación do 20%, cando o normal neste Concello é que a baixa sexa nesa mesma proporción”.

APROBADA LA CUENTA DE 2014 PESE A LOS REPAROS DEL ÁREA DE INTERVENCIÓN

El PP ribeirense logró sacar adelante la cuenta general del 2014, que en sus cifras más destacadas recoge modificaciones presupuestarias de 12,5 millones de euros, lo que hizo que el presupuesto de más de 22 millones se elevase a casi 35 millones, y que el remanente de tesorería  era de 8.788.000 euros, pero que serían casi 13 millones si se hubiera cobrado el anticipo de Ribeira Atlántica 2015. La oposición le recriminó que el informe del área de Intervención incluye, de nuevo, reparos suspensivos y que hay muchas debilidades por corregir., además
de que se mantiene una elevada lista de saldos de dudoso cobro La edil de IPdeR, Rosa García Pose, se refirió a que aún no se solucionó la situación de facturas de arrendamiento por servicios, como monitores de instalaciones deportivas, y pidió que se le de una salida en 2016. Ruiz anunció que tratará de solucionarlo con la firma de un convenio con esos trabajadores. El alcalde dijo que aumentarán las inspecciones de obras, pues es posible que en las obras mayores se ejecuten actuaciones para las que no se solicita licencia.