BOIRO – La labor de investigación por parte de de víctimas de varios hurtos de artículos de reparto en Escarabote permite descubrir al ladrón
– El caco se llevaba el pan, los periódicos y la bollería que los repartidores dejaban en casas y locales
– El propietario de uno de los negocios que hace parte de ese reparto lo descubrió cogiendo una barra de pan de una casa
No se sabe si fue por suplir la labor de investigación de las fuerzas de seguridad, por emular a protagonistas de películas o serie televisivas o por darle carpetazo lo antes posible a los hurtos de los que estaban siendo objeto los domingos, en algunos casos desde hace más de tres meses, pero los afectados por esas situaciones decidieron hacer sus propis averiguaciones que han dado sus frutos, cogiéndolo con las manos en la masa y denunciando a ese individuo en el cuartel de la Guardia Civil. Sucedió en el lugar boirense de Escarabote, donde estaban desapareciendo las barras de pan, los periódicos y la bollería que algunos repartidores dejaban a primera hora de la mañana en las puertas de viviendas y negocios.
Uno de esos afectados fue una panadería, cuyos responsables llevaban unos tres meses recibiendo avisos o quejas de una docena de sus clientes de que los domingos no les estaban dejando el pan, por lo que el repartidor regresaba y se lo volvía a suministrar. De todas maneras, como sabían que el reparto lo habían hecho correctamente, incluso en algunos casos lo acababa de entregar hacía un par de minutos, fue cuando empezaron a sospechar sobre lo que podía estar pasando. En un momento dado, el propietario de ese establecimiento conversó sobre lo que le estaba pasando con el dueño de una librería, quien le manifestó que a él le estaba sucediendo lo mismo con una veintena de ejemplares de diferentes cabeceras de periódicos que dejaban en las puertas de clientes de diferentes sitios de Escarabote y que les habían desaparecido en cuatro domingo de mayo y junio, aunque recordó que algo similar ya le sucedió en dos domingos del pasado mes de febrero.
Lo mismo parecía que le venía sucediendo a la propietaria de un establecimiento hostelero, al que le desaparecía la bandeja con media docena de croissants, así como los cuatro periódicos que compran para que lean sus clientes. Esta última creyó que se trataba de una broma cuando le pasó por primera vez, pero al repetirse, por lo que ya no permitió que hubiera una tercera oportunidad, al dar orden de que se los dejen en un sitio más seguro.
Las pesquisas de esos empresarios comenzaron cuando el dueño de la librería vio a un individuo coger el pan de una vivienda que no era la suya, y que llevaba otras barras y periódicos. El penúltimo domingo, día 14 de junio, le dio una descripción de esa persona al panadero y este lo encontró en unos callejones de donde hurtaba el pan y que luego se dirigía a un Opel Astra de color rojo y de tres puertas. Parece ser que esa misma operación la repitió en otros sitios, por lo que el panadero le llamó la atención por lo que estaba haciendo, a lo que le contestó que “se lo había encargado a un subnormal”, a lo que le replicó que el único que era así era él. Con esos datos, tanto por la descripción del individuo y los dígitos y letras de las placas de la matrícula del coche acudieron al día siguiente, 15 de junio, hasta el cuartel boirense de la Benemérita para presentar las correspondientes denuncias por los hurtos.
POSTERIORES GESTIONES DE LA GUARDIA CIVIL
Con la presentación en el cuartel de Boiro de las denuncias de hurto de barras de pan, periódicos y bollería por parte de los empresarios afectados, la Guardia Civil se puso a realizar las pertinentes gestiones para tratar de localizar y proceder a arrestar a ese individuo. Algunas fuentes a las que ha tenido acceso «loqueyotedigo» apuntaron que los agentes del instituto armado destinados en el municipio boirense habían procedido a la detención de ese individuo, quien incluso pudo haberse declarado el autor de uno de los hurtos que se le atribuían, pero que fue un hecho puntual, negando el resto de acusaciones. De todos modos, se está a la espera de una posible confirmación oficial en relación a ese extremo.
