RIBEIRA – Uno de los senegaleses implicados el miércoles en una pelea, por la que sufre múltiples lesiones, asegura que su ex pareja y el hijo de ella le provocan

La pelea registrada en la mañana del miércoles en la Rúa 9 de Agosto, de Ribeira, con cuatro personas implicadas, de las que dos son ciudadanos senegaleses, dejó bastantes incógnitas sobre lo sucedido. Una de ellas fue conocer la versión de uno de estos últimos, que no pudo ofrecerla antes ya que sufrió múltiples lesiones, de las que fue atendido tras ser acompañado por la Policía Nacional, primero, en el centro de salud ribeirense, y luego, en el Hospital do Barbanza, a donde llegó sin oxígeno. De hecho, pese a estar malherido, dijo que lo primero que hizo fue acudir a la comisaría para denunciar lo ocurrido, y  fue allí donde decidieron llevarlo para que recibiera asistencia médica debido a las numerosas lesiones que presentaba.

Este periódico pudo contactar ayer con él, quien manifestó que la versión de la otra parte poco o nada tiene que ver con la realidad. Según relata, acababa de salir de una tienda cuando se le acercó el hijo de su expareja y empezó a proferir insultos de todo tipo contra él, incluso de carácter racistas, acompañados de peticiones de que le pegase. Esta víctima señala que si lo hace es con intención de provocarle para que le golpee a él y a su madre, con el objetivo de que le cause lesiones y, como consecuencia de ello, supuestamente pueda cobrar pensión como víctima de violencia de género.

Este senegalés reconoce que le reclamó al muchacho que le devolviera una camisa que le pertenecía, pues asegura que se apropiaron de ella como lo hicieron con ropa suya cuando dejó de vivir con ellos hace más de un mes. Añadió que lo tiraron al suelo y le golpearon la cabeza contra la acera, y que a consecuencia de los numerosos golpes recibidos le rompieron dos dientes -uno tendrán que sacárselo y ponerle un implante-, tiene los ojos con sangre y la cabeza magullada y llena de
coágulos, y luxaciones en un brazo y un hombro.