BOIRO – La obra de la senda peatonal empezará este lunes cerca del tramo más urbano

La Axencia Galega de Infraestruturas de la Xunta iniciará este lunes, día 9 de mayo, la construcción de la anunciada senda peatonal en la carretera comarcal AC-305 entre Vilariño, a la altura de la Cruz Roja, y la travesía de Boiro. Esta obra, adjudicada a Construcciones J. Mauri e Hijos por más de 131.000 euros y 6 meses de ejecución, arrancará en el tramo más próximo al casco urbano boirense y el enlace con la Autovía do Barbanza, y se actuará entre los kilómetros 21,790 y 22,720, con lo que se conectarán dos zonas que ya disponen de espacio reservado para los peatones.
Para el trazado de la senda, saliendo de Boiro a Vilariño, se optó por hacerla por el margen izquierdo hasta cruzar el paso inferior con la AG-11, para pasar al otro lado hasta el kilómetro 22, donde regresa de nuevo a su implantación en el margen izquierdo. Así, se aprovecha el dominio público en la vía y no se precisan expropiaciones. Para construir la senda, de 1,8 a 1,5 metros de anchura, se optó por un pavimento de hormigón coloreado sobre zahorra, previo desmonte del terreno, demolición de cuneta revestida y pavimentos anexos, traslado de señales verticales afectadas y recolocación de la barrera de seguridad.
Con la implantación de esta senda, desde la Xunta de Galicia indicaron que se verán afectados algunos elementos del drenaje, fundamentalmente la zanja revestida. En este caso se optó por la canalización con tubería de PVC recubierta de hormigón. También se hace necesaria la construcción de sumideros que recojan el agua hacia la cuneta existente o hacia el nuevo colector de pluviales. La actuación de drenaje se completa con la ejecución de pozos de registro. Y se instalará una barandilla exterior de madera para proteger a los peatones en los puntos en los que se produzca desnivel. Además, se ejecutarán pequeños muros de piedra granítica para contención de los derrames de tierras para la implantación de la senda con una doble finalidad: por un lado, impedir la afección a la zanja revestida existente, evitando su canalización con tubería; y , por otro lado, limitar la ocupación adicional de terrenos.
