RIBEIRA – Los ladrones no podrán hacer efectivo gran parte de los 70.000 euros robados a la Cofradía de Pescadores

El patrón mayor manifestó que en las maletas había unos 6.000 euros en metálico y el resto del dinero estaba en distintas formas de pago nominativo

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El patrón mayor de la Cofradía de Pescadores San Pedro de Ribeira, José Antonio Pérez Sieira “Rubio”, quiso lanzar ayer un mensaje de tranquilidad en relación al robo por parte de tres encapuchados a dos empleadas del pósito de un botín valorado en unos 70.000 euros, cuyo destino era el pago de las ventas a pescadores y mariscadores. Pese al elevado importe de lo sustraído, apuntó que la mayor parte de esa cuantía no la podrán hacer efectiva los ladrones, ya que no iba en metálico sino que distintas fórmulas de pago nominativas. Precisó que ello provoca una situación en la que no se va a dar por perdida la cuantía recogida en esos documentos, entre los que podría haber cheques y pagarés emitidos al nombre de un cobrador, además de facturas.

Pérez Sieira indicó que, después del susto inicial y con la relativa tranquilidad que da el paso de las horas, en las últimas horas han podido hacer un recuento de  lo que iba en las dos maletas que llevaban las empleadas asaltadas a las seis menos cuarto de la tarde del viernes a la salida de la sede del pósito ribeirense. De hecho, y a la espera del cierre definitivo, calcula que el dinero que se llevaron  ronda los 6.000 euros, incluyendo la lotería que juega la cofradía. Por ese motivo, y aunque cualquier robo puede suscitar preocupación, el patrón mayor  puntualizó que no podrá en riesgo el pago a los profesionales del mar por las ventas realizadas durante la semana en la lonja, aunque recordó que ese abono se retrasará hasta este lunes. Añadió que, afortunadamente, mucha gente ya había cobrado incluso en la mañana del viernes.

Con respecto a los sucedido en el momento del atraco, han trascendido algunos datos más que los aportados en un primer momento. Según algunas fuentes consultadas por este periódico, pese a que los tres ladrones llevaban la cara tapaba, dos de ellos eran morenos y el tercero rubio. Según parece, huyeron en un Volkswagen Golf de color oscuro en dirección hacia la estación de autobuses, pero se les perdió la pista, y se desconoce si se dirigieron hacia Castiñeiras o hacia Martín. Algunos piensan que la huida más factible sería hacia este último lugar, teniendo en cuenta que en el otro vial funcionan semáforos para regular el tráfico por las obras de los colectores de la depuradora que les podrían cortar el paso por el único carril libre.

Una de las trabajadoras de la cofradía ribeirense que fueron atracadas le sacó con la cámara de su teléfono móvil una fotografía al vehículos en el que huyeron los ladrones, pero no tiene la calidad suficiente como para reconocer la matrícula, aunque este sábado había quien indicaba algunos dígitos de las placas del coche. Los investigadores de la comisaría tratan de encontrar imágenes en las que se pudo haber grabado a los asaltantes o al coche en el que se dieron a la fuga.

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